Quien se siente culpable se convierte en su propio verdugo

Aunque suene muy duro, Séneca tenía toda la razón cuando plasmó este pensamiento acerca de lo que implica sentirse culpable. El sentimiento de culpa puede llegar a ser devastador, hasta el punto de que tú te acabes convirtiendo en tu mayor enemigo, en tu propio verdugo. Evidentemente esto no acontece en cuestión de días, sino que es un proceso lento por el cual acabamos cargando incluso con culpas ajenas. Las consultas de salud mental están llenas de personas que, valga la redundancia, su única culpa es haber permitido a otros que les hagan sentirse culpables.

culpable

Un comentario

  • Domingo

    Qué jodido es el sentimiento de culpa, uno mismo se pone la soga al cuello y se condena al patíbulo. Desaprender esto tiene mucha miga, necesita de mucha gimnasia interior porque ataca justo a la raíz de las convicciones más profundas de una persona, esto es a su identidad… y es más, a lo que él CREE que es. Chungo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *