Decepcionar debería ser asignatura obligatoria

Decepcionar es un verbo muy duro, ¿verdad? Significa desengañar, desilusionar, dejar hecho polvo a otro ser humano. El sistema educativo nos forma para que seamos ciudadanos ejemplares, y entre otras cosas eso implica que tienes que cumplir a rajatabla con las expectativas que ponen los demás en ti. Capítulo aparte merece la familia, que a golpe de chantaje emocional logra convertir a sus hijos en unos desgraciados que no les decepcionen. Os dejo con el podcast de hoy, basado en una frase extraída de esta genial conferencia de Jaime Buhigas que os adjunto debajo. Gracias por seguir ahí.

6 comentarios

  • Domingo

    No conocía a Jaime Buhigas, el Dani Rovira de la inteligencia emocional. ¡Jejeje! Me ha encantado el vídeo y la forma que tiene de comunicar. Un tipo que hace divertido a Rubén Darío merece mis respetos. ¡Juas! Muy inteligente la metáfora de los sombreros (todos podríamos montar una sombrerería). Me quedo con que hay que decepcionar y hacerlo con frecuencia además. Yo llevo haciéndolo muchos años, aunque no a mis padres, que en eso he tenido suerte y siempre me han dado carta blanca para escoger sombrero.

  • Hola Fernando: Como comparto que decepcionar debería ser asignatura obligatoria, ahí no tengo mucho más que añadir.
    En cambio, un tema que puede dar mucho de sí es lo que dices de la filosofía.
    Partiendo de la base que eliminar la filosofía me parece un crimen, el otro día leyendo un libro me tropecé con lo siguiente cita de un catedrático de Filosofía (que resumo, pero si alguien lo demanda, la pongo completa):
    “Yo soy de filosofía y estoy encantado de que haya filosofía, pero la filosofía es una cosa antigua que no debiera estar en el sistema educativo… Ahora hay que estudiar economía, informática y tecnología”.

  • Bernardo

    Siguiendo el hilo conductor que plantea efurom1, además de las tres asignaturas que indica al final de su comentario habría que añadir los idiomas.
    Estos consejos son precisamente los que se están impartiendo en los institutos, mi hijo acaba de empezar la ESO y le han sugerido que se centre en las nuevas tecnologías.
    Bueno, lo de pensar y reflexionar sobre nuestra existencia parece que ha quedado obsoleto,creo que esto es un viaje a ninguna parte,el hombre tiene necesidades prácticas y que necesitan de la economía,pero no hay que olvidar que no solo de pan vive el hombre.

    Un saludo.

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