La depresión te roba la esperanza

Acerca de la depresión, que es la lacra del siglo XXI, os hablaré en la entrega de hoy de ‘Citas Contigo’. Basándome en la frase del célebre psiquiatra Luis Rojas Marcos, analizaré las causas de la depresión y sus posibles soluciones. Es un asunto muy complejo del que seguro que volveré a hablar en nuevas entregas.

 

depresión

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7 comentarios

  • Hola Fernando: En primer lugar, me alegra llegar el primero para comentar. Ya sabes lo que pasa muchas veces: si llegas tarde, algún “listillo” te ha pisado el comentario 🙂
    Tocas hoy un tema dramático y muy extendido en nuestra sociedad: ¿ Quién no lo ha sufrido en sus propias carnes o en las de un familiar o amigo algún episodio más o menos pasajero o no tan pasajero? Mucho me temo que, con la crisis, el número de afectad@s se haya disparado (por cierto, que los medios no suelen ofrecer demasiados datos o estadísticas en este sentido).
    En cuanto a las pautas que señalas, estoy de acuerdo en que la nº1 debe ser hablar…con las personas adecuadas. Creo que la depresión es un problema de comunicación. Normalmente acudimos al psicólogo, pero creo que debería haber otros especialistas. Ahora se está poniendo de moda el coach(ing), que me parece un sucedáneo de lo que debería ser un buen Tutor en los colegios o lo que ahora está teniendo tanto éxito en la tele, un “hermano mayor”. Todo eso sin olvidar hablar con personas mayores que han tenido mucha experiencia…en lugar de arrinconarlas diciendo que no nos interesan sus “batallitas”.

    • Hola, Emilio.

      Los medios suelen ocultar las cifras reales de depresivos, así como las de suicidios, para evitar un efecto contagio.

      En cuanto a lo que dices de hablar, tienes toda la razón. Lo que te guardas dentro, lo que te reprimes, te acaba reventando, por eso es importante hablar con una persona buena y experimentada que sepa escuchar y que sepa entender. Los que han vivido muchas batallitas pueden ser las personas idóneas para entender a quien sufre una crisis personal.

      Un abrazo.

  • Domingo

    No conozco muchas personas depresivas, de hecho sólo conozco a una diagnosticada, y a la desgracia de la enfermedad se suma el estigma social. Hay patologías que, sencillamente, los de al lado no “entienden”. Hace falta muchísima más pedagogía y desarrollar una sensibilidad perceptiva que hoy brilla por su ausencia.

    • Pues tienes mucha suerte, Domingo, de conocerla sólo tangencialmente. Es una de las enfermedades más complicadas que existen, porque los tratamientos no siempre funcionan. La raíz del mal suele ser tan profunda que los tratamientos se suelen quedar sólo en los síntomas, en la superficie. Por eso son tan difíciles de curar. Un abrazo.

  • Bernardo

    Precisamente estoy con un libro de Rojas Marcos, Nuestra Felicidad.
    No puedo afirmar que he padecido esa cruel enfermedad que es la depresión, es un tema muy complejo, si que puedo asegurar que he padecido estados depresivos durante muchos años.
    Tengo que mirar necesariamente a mi personalidad para encontrar algunas respuestas a tantos años de tristeza y falta de esperanza, en la adolescencia desarrolle esquemas mentales negativos, una autoestima muy baja, y una excesiva preocupación por las circunstancias que rodeaban mi vida.
    En muchísimos casos en vez de medicaciones e invitaciones al consumo bastaría con tener un hombro donde llorar, un abrazo de tus padres, una caricia de un ser querido, una charla en la cima de una montaña.
    En la sociedad de hoy hay mucha soledad, un individualismo insoportable, mucho ruido, toneladas de información que no sirven para nada, y nos falta el silencio, la meditación, una mirada sin palabras.
    Estimado Fernando, gracias por todas tus propuestas para llevar una vida mejor.
    Un día no, siempre.

    • Pues yo creo que sí que has padecido depresión, Bernardo, por los síntomas que refieres. Y la clave es la comunicación con gente que tenga empatía y que te quiera de verdad, pero eso no es nada fácil de encontrar porque a veces nuestros seres ‘queridos’ son los causantes de nuestro tormento mental.

      Yo sugiero la oración, la meditación, el silencio, cualquier actividad de recogimiento para estar en paz unos minutos. Hace bien, os lo puedo asegurar.

      Gracias por tus palabras, Bernardo. Celebro que lo que hago pueda servir de algo. Un abrazo.

  • angela delgado

    Pues si!, ya que genera miedos y temos que te frenan y esto hace que pienses de forma negativa lo que hace que no actúes…

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