El héroe del Metro de Madrid

Imaginemos que cualquiera de nosotros sufre un mareo en una estación de Metro y tiene la desgracia de caer a las vías. Medio inconsciente, intentas salir de ahí abajo pero no puedes, y en pocos segundos sientes que tu vida se te escapa por culpa de un simple tropezón. No hay nada que hacer. Ya  sólo la divina providencia podría salvarte. En esos momentos, que seguramente parecerán horas, piensas en tu familia, que es lo que suele ocurrir en situaciones tan extremas. Lo que no puedes sospechar es que un joven ángel, recién salido de la academia de policía, va a jugarse su vida para salvar la tuya. Y en sólo un instante has pasado de la muerte a la vida. Has tenido la inmensa fortuna de volver. Esta experiencia, que parece sacada de una película, fue lo que le ocurrió el pasado viernes a un ciudadano, quien a partir de ahora seguro que contará con una persona más entre sus seres queridos, y con un motivo auténtico para celebrar la Navidad.

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9 comentarios

  • Mayte

    La hazaña es realmente impresionante. Pone el vello de punta ver cómo, por escasos centímetros, el joven policía consigue esquivar al convoy del metro arrastrando al hombre que había caído a las vías. En estos tiempos que corren, el desinterés y el heroicismo del ser humano están de capa caída. Se busca demasiado el beneficio propio, por eso no deja de sorprender agradablemente que una persona le salve la vida a otra de forma gratuita y anónima. Ojalá hubiera más gestos tan generosos como éste.

  • De verdad, Fernando, mira qué eres raro, en qué cosas te fijas. A este hombre que se jugó la vida ni le veremos la cara. Las noticias de verdad son éstas: http://www.antena3.com/programas/dec/noticias/humillada-publicamente_2010120400045.html , http://www.antena3.com/programas/dec/noticias/“elllevoaltarcama”_2010072400002.html y así.

  • Va muy pero que muy sobrado, 😉 se toma su tiempo, salta a la vía, se acerca lentamente al hombre, lo agarra y lo retira de la vía. Chapeau por él, no porque sea policía sino porque es el único que tiene valor para saltar y evitar que el metro le parta a trocitos.

    Me quedo con la imagen de la mayoría de personas asistentes a la escena, que se limitan a hacer señales de humo al conductor del convoy. Yo no sé cómo habría reaccionado de encontrarme en semejante situación pero ello no quita que la sociedad sea aquello en lo que ha querido convertirse, y se atreva a llamar héroes a quienes hacen gala de conductas que no habrían pasado de ser la normales, justas y necesarias en este tipo de situaciones hace años, antes de habernos dejado convertir como sociedad en carne de “maricón el último”.

    Mi más sincera felicitación al único que tuvo lo que el resto también hubiera de haber tenido.

    Salutacions.

  • emilio

    Pues sí, parece sacada de una peli. Y hablando de cine, si hay por ahí algun director / productor etc, deberían tomar nota de noticias como ésta. Pueden ser el punto de partida de unas historias mucho más verosímeles que esas historietas que muchas veces nos cuenta el cine made in spain.

  • Ese hombre ha vuelto a nacer. Tuvo suerte de coincidir en el espacio-tiempo con su salvador, que actuó con diligencia y sangre fría en una situación extrema y muy delicada. Nuestro héroe no ocupará portadas ni horas en televisión, pero vale infinitamente más que los habituales que acaparan periódicos, radios y televisiones. Qué bueno que aún queden PERSONAS y no sólo PERSONAJES.

  • Grande, grande, grande.

    Gracias a Dios todavía existen personas valientes.

    Saludos.

  • Cuando vi la secuencia en televisión, me impresionó. Pero lo más grande de esta historia es, a mi juicio, que la persona que salva la vida al que cae a la vía, quiera mantener su anonimato.
    Es, sencillamente, lo que antes se decía una persona cabal. Personas como ésta nos hacen mucha falta. Gente que considera normal salvar a otra persona y no darse importancia por ello. Gente que vaya contracorriente de esta sociedad mediática en la que lo que nos importa es figurar por encima de todo. Tanto me da que sea por meter un gol, por poner a parir al político de enfrente, por colgarse la última medalla del último acontecimiento o por tener un “affaire” con la modelo de turno.
    Mi reconocimiento a ese anónimo ciudadano. Y mi esperanza de que el ejemplo cunda. No para actos heroicos que no se presentan cada día, sino para las pequeñas cosas de la vida que nos vamos a encontrar mañana mismo.
    Un abrazo.

  • Las historias de héroes anónimos y de la calle son las que le dan un plus de credibilidad a esta sociedad materialista e individualista.

  • Josep Julián

    Hola Fernando:
    Más allá de lo encomiable de la acción, que lo es, veamos la metáfora de nuestro tiempo. Muchos lamentándose de la desgracia del otro pero sólo uno dando paso a la acción. Así nos la pasamos, quejándonos de lo mal que está todo… y nada más.
    Un abrazo.

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