El miedo a vivir

“Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad?: eso es lo que significa ser esclavo” (Blade Runner)

Hace sólo unos días me ocurrió algo muy curioso que quiero compartir con vosotros. Por la tarde, estuve leyendo unas agudas reflexiones de Osho y, esa misma noche, pude disfrutar en CNN+ de una entrevista al maravilloso José Luis Sampedro. Lo curioso es que el mensaje de ambos eruditos era bastante similar, ya que tanto el papel como la pantalla, con pocas horas de diferencia, me hablaron de lo mismo: el miedo a vivir. Ambos hombres, tan distintos entre sí, se dirigieron a mí como sólo saben hacerlo los sabios. Ellos tienen la virtud de lanzar mensajes universales pero que, a su vez, resuenan en el interior de cada ser humano como si estuviesen pensados para cada uno de nosotros individualmente.

Sampedro me recordó, con su magisterio habitual, que nuestros antepasados vivían la vida porque no tenían miedo a aventurarse. Se atrevían a zarpar en cascarones de nuez rumbo a la otra punta de la Tierra, cuando ni siquiera sabían que ésta era redonda, y pese a que no les esperaba en su destino el microbús de un tour operador. Nosotros, en cambio, nos contentamos con las pulseras de colores que nos habilitan para ponernos ciegos en el bar del hotel, mientras vemos a lo lejos el mar. Nuestros ancestros tenían existencias muy humildes, pero lograban disfrutar de la vida gracias a una impagable virtud: carecían del miedo al fracaso. Sin embargo nosotros vivimos en una sociedad en la que fracasar es una deshonra, cuando el único pecado verdaderamente imperdonable es no perseguir un sueño por temor a fracasar.

En las páginas que leí de Osho, que estaban dedicadas al coraje, coincidía con Sampedro en que la vida sólo merece la pena ser vivida cuando uno renuncia a las certezas y se sumerge en las incertidumbres. Asimismo denunciaba que nuestra actual obsesión por la seguridad nos conduce a una vida tan previsible como triste, mientras que el riesgo permite que una vida pueda llegar a merecer tan hermoso nombre. Cuando el sabio indio habla de riesgo, no se está refiriendo precisamente a hacer el cabra y cometer locuras como conducir un coche a 180 km/h. Osho quiere transmitirnos algo tan sencillo y tan cierto como que debemos asumir los riesgos que hagan falta para intentar dar alcance a nuestros sueños. No estaría mal tener siempre muy presente que cuando lleguemos al ocaso de nuestros días, sólo nos arrepentiremos de aquellas cosas que no hicimos. Por eso tanto Sampedro como Osho nos invitan a que nos arriesguemos, ya que la vida no es otra cosa que un colosal juego en el que sólo los seres libres (de miedo) pueden ganar.

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7 comentarios

  • “En paralelo a su actividad profesional como economista, publica diversas novelas. Tras su jubilación se ha dedicado a escribir, consiguiendo un gran éxito con su novela La sonrisa etrusca. En 1990 es nombrado miembro de la Real Academia Española. A finales de los 90, lúcido y casi centenario, y convertido en un humanista crítico de la decadencia moral y social de Occidente y del neoliberalismo y las brutalidades del capitalismo salvaje, se casó felizmente con la poetisa y traductora Olga Lucas.”

    Viendo esta peculiar descripción, el sujeto podría encuadrarse dentro de lo calificaría como izquierda apocalíptica y tremendista. “¡Ay, el neoliberalismo, ay el explotador empresario, ay las privatizaciones salvajes, ay los recortes sociales (sic), ay el consumismo desmesurado, ay el capitalismo atroz y materialista!”. Casi que me quedo como estoy, sin hacer caso de semejantes personajes.

    Saludos.

  • Lo suscribo. Ya Tácito lo dijo: “Es poco atractivo lo seguro. En el riesgo está la esperanza”.

    Y, bueno, hay ideas para todos los gustos, pero a mí, al contrario que a Andrés, no me parece disparatada ni apocalíptica la denuncia social que hace José Luis Sampedro. Y, especialmente en la situación económica, preferiría que las cosas no se quedaran como están, por el bien de todos. Y que no volviéramos al mismo modelo -aunque volveremos-, también por el bien de todos.
    .-= carlos j. acaba de escribir…Felicidades a El Mundo =-.

  • Pamela Madrid

    Solo se considera un riesgo, nuevamente cuando se se esta pensando en el fracaso . Si el fracaso no es una opción ¿cual es el peligro? . Vivir es vivir, plenamente sin freno en las condiciones que con nuestro limitado pensamiento, capacidad o cultura nos hemos forjado.
    te cuento una anecdota desde Chile, cuando aca no suena menos ilógica tal vez que lo que sonara por allá donde estas. Tengo seis hijos, pero cuando tenia cuatro queria que mis hijos tuvieran obvio vacaciones, espectaculos de teatro y otras cosas que no saldrian del inexistente presupuesto. Bueno entonces redescubrí el trueque, comence a vender joyas en un maletin , muy parecidas al oro, era un tipo de bronce con fosforo, a la gente le gustaban y como solo un par de familias las hacian no eran muy conocidas porque el que las vendia lo hacia diciendo que eran oro, cosa que yo no hice.
    Llegaba a casa con mi maletín triunfador de anillos muy bien escogidos y les decìa Hijos a hacer las maletas que nos vamos a la playa , las haciamos y nos ibamos al terminal, en donde vendia los anillos para pagar los pasajes o le daba anillos en canje al acomodador del bus, arriba del bus o llegando vendia para pagar el alojamiento de la primera noche y asi cada dia, cambalaches para comer o subir a los barcos…mis hijos tuvieron una infancia aventurera, pero no creyeron que era un riesgo, era el privilegio de tejer la vida todos los dias con la fe en la provision que proviene de una buena actitud . La vida es hermosa, el premio es estar aqui ¿cual es el riesgo? si lo único que podemos perder como máximo es la oportunidad . No reclamaré a las políticas sociales, ni a la pensión de alimentos si falta algo a mis hijos….si la vida es pródiga y abundante y solo ir por ella es el acto de felicidad que me constituye , al ser madre. ¿consideras apropiada mi vision de los riesgos?

  • Mayte

    Podemos, de los personajes públicos, tener una visión u otra dependiendo de nuestras ideas y sentires; también podemos calibrarlos y filtrarlos por el tamiz de nuestro cedazo a instancias de nuestros ideales, pero es innegable que la brillantez de mente y la altura de miras no se pueden criticar por mucho que ese ser se distancie de nosotros, aunque sólo sea porque transita por la acera opuesta a la nuestra.

    Sampedro, Osho … y muchos más. Personas con la cabeza tan bien amueblada que saben ver dos palmos más allá de nuestras narices, cosas que otros muchos somos incapaces de lograr. ¿Qué es el miedo a la vida? Coincido con ellos en que, en esta sociedad actual que nos adormece y aprisiona, lo es prácticamente todo porque ese miedo lo inhalamos desde nuestra más tierna infancia. Duro es el trabajo para erradicarlo, pero hay tiempo hasta el último aliento que nos quede. Si, aunque sólo sea en el momento de expirar, lo encontramos, nuestra vida no habrá sido infructuosa, pero mientras tanto, el trabajo se impone para lograrlo. ¿Quién no desea envolverse en la capa de la libertad y caminar sin miedo?

  • Siempre me ha parecido una frase contradictoria esa de “el miedo es libre”, que tantas veces utilizamos.
    El miedo es, en mi opinión, un sentimiento ancestral que domina al género humano. Pero ese miedo podemos vencerlo a medida que vamos adquiriendo conocimientos. Esos conocimientos nos hacen mas libres. Y esa libertad nos hace superar el miedo mas grande: el de vivir esta única vida que tenemos.
    Cuando llegamos a la conclusión de que la vida es única y que su vivencia es una aventura fascinante que comenzamos de nuevo cada día que pasa, nuestra vida, por simple que sea, cobra una excitante dimensión. Y somos solo nosotros los que podremos llenar esa dimensión con nuestra libre y gratificante actividad. Al menos a mí, me funciona.
    Un fuerte abrazo.
    .-= Armando acaba de escribir…CUATRO POR CUATRO, YA NO SON DIECISEIS =-.

  • A mí me suele pasar algo curioso. El miedo, a lo que sea, en vez de atenazarme, de paralizarme, me provoca todo lo contrario. Me estimula a intentarlo, me empuja. Es como si me creciera y sacara lo mejor de mí mismo. Yo creo que el miedo nos vuelve más astutos, más audaces, más inteligentes. Pone todos nuestros sentidos en alerta. Creo que el miedo, si lo gestionamos bien, es un gran aliado.
    .-= Domingo acaba de escribir…¿Está Rajoy gestionando bien el escándalo Gürtel? =-.

  • Ambas reflexiones me parecen muy acertadas y que merecen la pena reflexionar sobre ellas detenidamente. El problema que se nos plantea respecto a nuestros antepasados es la ignorancia. Dicen que la ignorancia es muy atrevida; ahora el exceso de información nos hace medir las consecuencias de nuestras decisiones e incluso limita nuestra libertad.
    Un pequeño ejemplo es la sobreprotección a que sometemos a nuestros menores… y otra muchas.

    Un saludo
    .-= Javier acaba de escribir…Necrópolis hebrea en Sevilla. =-.

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