El sentido de tu vida

Nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos. Eso me enseñaron en el colegio y así pasamos por este circo de cuatro pistas la mayoría de los mortales. Como si el sentido de la vida se pudiese resumir en una frase de un libro de texto para niños. Si dicho texto fuera para adultos, quizá añadirían que sufres, te joden y jodes. Por si fuera poco, también pasas momentos buenos y muchos malos, y cuando te llega la hora, te marchas caminito del cementerio entre lágrimas de unos y risas de otros. Al final, la vida es una comedia aunque la experimentemos siempre como un drama. Mi pareja, mis padres, mis hijos, mis enfermedades, mi dinero, mi casa, mi coche… Todo nos hace sufrir, o al menos eso creemos. Pero en realidad lo que nos hace sufrir es la interpretación que hacemos de cuanto nos acontece. Un mismo suceso puede ser interpretado de maneras muy distintas en función de quien lo experimente. Para más información Viktor Frankl y demás conscientes.

Se nos ha olvidado vivir la vida y nos dedicamos a pensar la vida, como si fuera un sudoku. Pues por muy listos que nos creamos, la mente está terriblemente sobrevalorada. Pasamos la vida dormidos y que no venga nadie a despertarnos de la siesta, por favor. Porque si abres los ojos, puedes descubrir aterrado que vives por inercia y que tu vida es un colosal absurdo. De ahí que sea tan importante en algún momento hallar un para qué vivir. Y eso nadie te lo va a revelar, aunque muchos de los considerados sabios que ya pasaron por aquí apuntaron que estamos aquí sólo para amar. Pero entiendo que quizá sea un concepto muy vago, demasiado abstracto, especialmente para quienes no han vivido el amor.

Independientemente de que la muerte sea o no el final, nadie va a venir a darle sentido a lo que estás haciendo con tu flamante vida de año nuevo. O tú decides para qué vives, o pasarás por aquí imitando a los demás, con tus selfies, poniendo morritos y felicitando el año a la afición como si le importara a alguien más que a tu propio ego. Pero ser la oveja negra que abandona el rebaño asusta, aunque intuyamos que cuando nos toque despedirnos nos arrepentiremos de lo cobardes que fuimos. Por lo que a mí respecta, sólo puedo asegurarte que nadie va a vivir por ti, y que de miedo también se puede morir. Tiene que dar mucho pánico descubrir que agotaste tu tiempo haciendo lo que no amabas.

4 comentarios

  • “Si dicho texto fuera para adultos, quizá añadirían que sufres…” Esto me recuerda a una vecina – de esas que con el tiempo llegan casi a ser de la familia- cuya hija padecía una enfermedad yen una ocasión le oí decir algo que se me quedó grabado: Para qué traemos hijos al mundo si solo los traemos para sufrir!
    Esta percepción, como puedes comprender, estba determinada por lo que le pasaba a su hija. Es cierto que se dan casos a sí, pero lo normal es que en esta vida el placer y el dolor están sabiamente combinadas, ¿ no te parece?

    • Fernando Solera

      Todo depende de nuestro actitud, del color del cristal con que miramos, querido Emilio. Si optamos por ser víctimas, todo serán desgracias. Es un poco lo que les ocurre a las mujeres cuando se quedan embarazadas, que sólo ven otras mujeres en su mismo estado por la calle. Donde pones el foco de tu atención estás poniendo tu vida.

      Un abrazo.

  • Bernardo

    Que mente más clara tienes Fernando, tras leer este magnífico texto me ha recordado un párrafo de un artículo de esos que me guardo celosamente y que dice así; En realidad y propiamente, vivir nunca es supervivir sino sobrevivir, no es vivir idílicamente sino realmente, de modo que deberíamos conformarnos inteligentemente con sobrevivir o vivir bien, dejando religiosamente el supervivir o vivir de lujo para lo otra vida.Autor;: Andrés Ortiz Osés.
    Un abrazo.

    • Fernando Solera

      Yo no sé si tendré la mente muy clara, pero sí sé que tú eres muy amable y sabes elegir muy bien los textos. El que has compartido me parece que encierra grandes verdades en muy pocas palabras.

      Un abrazo.

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