Here comes the sun

Como estas últimas semanas no tenía nada bueno que contar, he preferido permanecer en silencio. Es mucha, demasiada, la desesperanza que estamos sufriendo en estos tiempos. Parece que todo va mal, que se hunde, que las cosas sólo pueden ir a peor. Pero no tiene por qué ser así. No debe ser así. Nosotros contamos con variados instrumentos que pueden levantarnos el ánimo cuando más lo necesitamos. Y uno de ellos es la música, sin la cual la vida sería un error (Nietzsche). La música nos hace humanos, nos emociona, embellece nuestra maltrecha alma incluso en aquellos días en los que no querríamos levantarnos de la cama. No olvidemos que son ya seis millones de parados los que buscan en las oficinas de empleo uno que nunca llega. Pero llegará, saldrá el sol. Puede sonar utópico, idealista, excesivamente romántico… Me da igual. Lo cierto es que sólo la ilusión y la esperanza impedirán que nos terminemos de hundir. Todos somos personas con dignidad, ya seamos ricas o pobres, pluriempleadas o paradas. Nadie es mejor que nadie. Sólo somos seres humanos con el único anhelo de amar y ser amados. Lo demás son simples notas a pie de página.

El siguiente vídeo corresponde a la promoción del programa Carne Cruda, de la Cadena SER. Fue grabado una mañana de invierno en la oficina del INEM de AZCA, en Madrid. Allí unas voces y unos instrumentos nos han recordado que, por muy oscura que pueda llegar a ser la noche del alma, siempre acaba saliendo el sol. Gracias de corazón a todos los que hacéis posible que la vida siga mereciendo la pena.

16 comentarios

  • Como no me ha gustado, te lo copio en mi cuenta de caralibro…
    ¡Ah! que no tienes caralibro….pues te pierdes los comentarios….
    Eso sí, la mitad de los ingresos por publicidad de los nuevos entrantes son mios….
    😉

  • Bernardo

    Se debería estudiar con detenimiento y determinación el fenómeno del desempleo en España,un país industrializado,Europeo, y del supuesto” primer mundo”.
    Me gusta contar experiencias,en el año 1992 perdí mi empleo y me costo año y medio en volver a la senda estable que te proporciona un trabajo.Desde entonces no he vuelto a caer en las garras del paro.
    Para mi fue una experiencia traumática ,ya no por encontrarte sin trabajo ,seguidamente te falta dinero y empiezan los problemas del día a día,la supervivencia en un mundo industrializado,urbano,consumista,etc,no es tan fácil como antaño.
    Recomiendo que las personas viajen ligeras de equipaje,es decir,endeudamiento” cero”,o lo mínimo posible,es fundamental no estar agobiados por pagos fijos,para ello hay que decir, no al consumo,no a la publicidad,no a la excusa (es que lo necesito),para vivir se necesitan pocas cosas,y por el contrario hay que decir si a la vida,si al conocimiento,si a los libros,si a las habilidades,si a la meditación,son herramientas que nos servirán para salir de esta crisis que no es más que el fin de un ciclo muy largo que ya no volverá tal como lo conocimos y vendrá con cambios notables en nuestro modo de vida.

    • Fernando Solera

      Tienes mucha razón en lo que dices, Bernardo. Estamos en el final de un ciclo y tenemos que aprender a vivir con menos y a renunciar a cualquier endeudamiento. Ya se sabe que no es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita.

  • Me encanta tu optimismo y lo contagias, verdaderamente fascinante el video, casi me haces llorar.

    Que no decaiga el ánimo de los españoles que son grandes en la adversidad, lo dice su historia.

    Un abrazo con amor

  • emilio

    Los amigos no están solo para contarse que “me ha tocado la lotería” o que “voy a hacer un viaje a la polinesia”… aunque también hay momentos en que conviene que “corra el aire”.
    Esta entrada me ha resultado muy emotiva: si te digo que estoy mokeando (los tios no lloran), ¿te lo creerías?

    • Fernando Solera

      Y tanto que me lo creería. Yo he visto el vídeo varias veces y no he podido dejar de moquear. Los tíos con toda la barba también tienen sentimientos, Emilio 😉

  • Gracias a ti por estar ahí, Fernando, dando desde donde sea lo mejor que llevas dentro. Efectivamente, hay que estar muy alerta ante las posibles situaciones de desánimo, puesto que pueden llegar a provocar en el individuo lo que muchos ya están padeciendo por culpa de esta colosal estafa que nos están colando por el jeto. Lo que pretenden es hundirnos psicológicamente, dejarnos hechos polvo para, de aquí a un tiempo, levantar ligeramente el pie del acelerador del empobrecimiento económico social y colarnos el gol del final de una supuesta crisis, com hace unos 35 años la mediocracia (de mediocre) nacional-católica, falangista y burgesa, nos coló el gol de la más sutil y perfeccionada de las dictaduras (la dermocracia aparente), en cuyo supuesto periodo más recortes sociales se han producido que en los 36 años anteriores de dictadura clásica de corte tradicional (el franquismo), que ya es decir. Sigue marchando gente de mi entorno al extranjero a la búsqueda de una oportunidad, personas que quiero y que voy a dejar de ver como lo hacía hasta ahora por culpa de unos HDLGP que no van a soltar jamás (sin revolución social violenta de por medio) el pastel (el país) que llevan repartiéndose a su antojo desde hace décadas. No sé hacia dónde se encaminará todo esto, estimado Fernando, porque me resulta difícil responder únicamente desde la objetividad, sin dejar o dejar de tener (en función del momento en que me encuentro) fe en la sociedad. Salutacions!

    • Fernando Solera

      Tus palabras son tan duras como certeras, Samuel. Es cierto que resulta muy duro ver cómo están reventándolo todo y cómo miles de personas se están marchando sin mirar atrás. Por eso a menudo resulta tan difícil no caer en el desaliento. Salutacions!

  • MUCHA

    que bien escribes.Me gusta tu blog

  • Domingo

    Me ha costado arrancar el año, amigo Fernando. De ahí que llegue tarde a tu blog. Confío en que tú sabrás disculpármelo. Este post del 9 de enero de 2013 ya hubiera tenido vigencia en 2008 y, desgraciadamente, seguirá teniéndola durante mucho, mucho tiempo. El vídeo y tus palabras emocionan, se te incrustan en el corazón. Vivimos en el país de las colas: las colas del paro, las colas de los comedores sociales, las colas de las casas de empeños,… Colas formadas por personas, cada una de ellas agaritadas en su dolor y en su falta de expectativas. A mí me gustan las personas cada vez más. Por eso vengo a tu blog, querido Fernando, porque pocos como tú que escriban con tanto mimo y con tanto amor sobre las personas. Parafraseando a Benedetti, “gracias por el fuego”.

  • Hola, Fernando:

    Sí, ya somos seis millones de parados, y veremos a ver cuando digan las cifras del mes de enero que parece que están tardando mucho.

    ¿Sabes? Yo que venía a ver si tenías algo escrito referente a todo lo que está pasando y me encuentro con una entrada positiva que viene muy bien, aunque me gustaría conocer tu punto de vista sobre el tema de Bárcenas ¿no vas a hacer ninguna entrada sobre ello?

    Un beso.

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