Huye de los vampiros emocionales

De pequeños creíamos que los niños venían de París, que el ratoncito Pérez nos traía un regalo a cambio de nuestros dientes de leche, y que tres reyes magos se bastaban para en una noche satisfacer a la infancia de todo el planeta. Pero con los años dejamos de creer en esas cosas. Ahora los niños vienen de clínicas de fertilidad, los dentistas nos sablean por mantener nuestros piños en pie, y todo el país se sacrifica mientras los Borbones siguen disfrutando de sus privilegios. Pero en realidad no quería referirme a estos últimos vampiros, sino a quienes nos contaminan emocionalmente. Nunca van vestidos con capa negra ni se parecen a Bela Lugosi o a Christopher Lee, pero sin duda son mucho más peligrosos, porque son reales. Habitualmente nos pillan desprevenidos porque se caracterizan por su apariencia inofensiva. Con ellos debemos tener muy presente lo de “Virgencita, líbrame de las aguas mansas que de las peligrosas ya me libraré yo.”. Conozcamos algo más sobre estos peligrosos ególatras para que puedas detectarlos fácilmente y así salir corriendo sin mirar atrás.

En primer lugar, los vampiros emocionales son personas muy inmaduras, aunque tengan noventa años. Jamás asumen su responsabilidad y por eso siempre culpan a los demás de todos sus males. Bajo su aspecto mansurrón, esconden a críticos feroces que permanentemente ponen la lupa en tus defectos. Cuanto más tiempo pasas con ellos, mayor es la erosión que causan en tu autoestima. Hasta tal punto que acaban logrando que te sientas algo pequeñito, como cantaría Diges pero sin espontáneo con barretina. Estos vampiros se alimentan, literalmente, de tu energía. Si no logras detectarlos a tiempo y huir de ellos, pueden causarte destrozos anímicos de primera magnitud. De hecho las consultas psicológicas y psiquiátricas están atestadas de personas que son víctimas de este peculiar vampirismo. Cónyuges, familiares y amigos podrían estar vampirizándote emocionalmente sin ser consciente de ello.

Nadie mejor que nosotros mismos puede descubrir si estamos siendo anulados por algún psicópata bienintencionado. Debemos de analizar una a una nuestras relaciones personales para conseguir desenmascarlo. Si alguien está exigiéndote constantemente sin darte jamás nada a cambio, sometiéndote a todo tipo de chantajes emocionales y presentándose ante ti como una víctima, no lo dudes, da un portazo porque estás ante un vampiro emocional que te va a joder la vida. Por experiencia sé que esta gente tan tóxica no tiene remedio, sobre todo si les hemos acostumbrado durante mucho tiempo a tratarnos como peleles a los que vapulear y esquilmar. Si decides huir de ellos, llorarán, gritarán y se pondrán como fieras, restregándote mierda del pasado para intentar amilanarte. Su reacción será la prueba definitiva de que no tienes otra salida. Hasta nunca, vampiros.

12 comentarios

  • Esto de conseguir cosas a base de chantaje emocional suele ser típico de personas impulsivas que no se detienen hasta conseguir lo que, en ese momento determinado, quieren.

    Adolecen de una alarmante falta de autoestima y utilizan el mecanismo de aprovecharse de los demás como estrategia natural de autodefensa. La mayoría de los chantajistas emocionales son, además, insaciables; es decir, nunca tienen suficiente, con lo que jamás llegan a conseguir aquello por lo que pierden el culo en su devenir existencial: la conquista de la felicidad.

    A estos chantajistas emocionales les da igual haber dejado en la estacada a su pareja a los dos meses de hipotecarse por la compra de un piso o de haber conseguido tener un hijo (con quién, es secundario) porque tiene un sentido de la vida más epidérmico que la portada del Pronto o el horóscopo de la Cuore. Suelen ser personas frías y calculadoras, que carecen del más mínimo sentido de la ética y, a menudo, de la responsabilidad. Este tipo de personas se suelen rodear de personas fáciles de manipular (a título individual, no como círculo de amigos, puesto que a estas personas terminan por huir de las buenas personas, porque les hacen sentir mal) y les gusta estar con alguien que les de caña de vez en cuando, alguien que las haga sufrir.

    Cuidado con este tipo de personas, como dice Fernando. Cayendo en la trampa de socorrer a este tipo de ‘víctimas’, podéis terminar bien enredados en su telaraña.

    Si la cosas fueran como debieran, probablemente no existirían los psicólogos o, de existir, por lo menos no habría ni uno sólo de ellos en el paro. De la psiquiatría mejor que nos dediques un artículo más adelante, Fernando.

    Salutacions!

  • Mayte

    Por tus palabras deduzco que te has tropezado con algún que otro vampiro energético, y digo esto porque yo sí puedo confirmar que lo he hecho, y que son tal y como los describes. Lo malo de todo esto es que, para cuando te das cuenta, te han enredado en su tela de araña, como dice Poble Insubmís y, o te largas con viento fresco a otra parte, o te puedes dar por j…

    Mi experiencia personal al respecto ha sido muy larga y variada con personajes de esta calaña, quizá porque mi autoestima era muy baja en aquellos tiempos y, quizá también, porque eran auténticos animales ávidos de energía con la que relamerse sus temibles bigotes. El caso es que tuve que salir por piernas. En un principio pensé que era por mi cobardía; después, pasé a creer que había sido por supervivencia, y al final y tras leer tus palabras, veo que obré de la mejor manera posible y cómo se aconseja hacerlo en estos casos.

    Hoy día todavía continúo felicitándome por haberme alejado de semejante infierno.

  • El problema es este tipo de vampiros es identificarlos como tales. Se cuelan en nuestras vidas sin hacer ruido y nos van consumiendo poco a poco.
    Sólo les deseo que en algún momento de sus vidas pasen de verdugos a víctimas y, así, probar su propia medicina.

    Volvemos a la rutina Fernando. Un abrazo

  • Me he topado con alguno que otro y a todos, sin excepción, los he ido dejando en la cuneta de la vida, si bien es cierto que tendría que haber sido más expeditivo y rápido en tomar esa determinación. Por cierto, quisiera advertir sobre los vampiros emocionales de gestación larga, es decir, gente que cuando la conociste y durante muchos años no era así pero que, en algún momento, mutan y dan su verdadera cara. Esos son muy jodidos de detectar y de echarlos de tu lado ya ni os cuenta. Se agarran como garrapatas y hay que tirar de alcohol y mechero.

  • Josep Julián

    Identificarles está chupado. Basta con que te refieras a ellos delante de ellos pero que parezca que estás hablando de un tercero. El uso de la metáfora funciona en casos extremos. No es que caigan todos fulminados a tus pies, pero muchos de ellos huyen despavoridos como draculines enfocados por una luz intensa.
    Un abrazo. De nada por la pócima.

  • Soy de la misma opinión que Josep Julián. A mí me ha dado buen resultado el método. A estos bichos, en cuanto les descubres, no saben qué hacer. No suelen ser tan listos como se creen. En mi opinión, toda su fuerza reside en la osadía que acumulan a costa de la prudencia de sus víctimas. Me parece oportuno recordar aquello de “Mejor una vez colorado que ciento amarillo”. Solo es cuestión de un breve entrenamiento.
    Un fuerte abrazo.

  • Cristina

    Hace poco terminé con una relación tóxica de este tipo. Al principio no entendía por qué me sentía mal, al fin y al cabo me había librado de una “amiga” egoísta y quejica, exigente y manipuladora. Pero ahora lo sé. De tanto ir con ella había perdido el norte, dejé de comportarme como es habitual en mí, creí que la culpa de todo la tenía yo. Me tenía confundida, porque me había animado cuando me despidieron del trabajo, cuando suspendía algún examen… en esos momentos se pegaba a mí como una lapa, creo q se sentía bien al verme mal. Y cuando me pasaba algo bueno, casi ni hacía comentarios, me felicitaba con la boca medio cerrada… Ya me he librado de esas llamadas interminables que eran un puro monólogo por su parte, de aguantar sus quejas y más quejas. No digo q no haya que escuchar a los amigos y animarles, pero hay que poner límites, porque si no, quien acaba mal después eres tú. Intenté que entendiera que esas llamadas diarias de una hora me agotaban, pero ella me dijo que las amigas estaban para escuchar, para lo bueno y para lo malo… El caso es que casi siempre era ella quien se quejaba y yo quien escuchaba.

    Gracias por el consejo, Josep Julián, ojalá se me hubiese ocurrido hacer eso 🙂

    • Silvia

      He leído este mensaje y he llegado a pensar de verdad que lo haya escrito yo misma en otro tiempo y poniéndolo como Cristina en lugar de como Silvia. He pasado por las mismas experiencias que tu, y sigo aún pasando por ellas. No tan fuerte, tengo un defecto que quieras que no para algo sirve, que es ser reservada, desconfiada y tener poca apertura a los demás, así que los vampiros todavía no han podido cazarme del todo. Aún así convivo con ellos. En internet me ha pasado algo así pero a lo bestia. Hay que tener muchísimo cuidado en las redes sociales porque ahí también hay muchísimos que juegan a hacerte daño y ponen como escusa que es culpa tuya por no irte (encima los hdp juegan a tener razón). Un saludo y que sepas que no estás sola 😀

    • Silvia

      Cuando los abandonas reaccionan fatal, pero al tiempo te das cuenta de que en cuanto se les pasa la reacción borde se les olvida hasta tu cara, por eso yo lo que quiero es agilizar en el aprendizaje del arte de pasarlos por alto, porque se pierden años y años y muchas buenas experiencias que podríamos tener solo por el miedo de dejar a estos indeseables.
      Por cierto, ahora que estáis hablando de vampiros emocionales, no sé si os habréis fijado pero las redes sociales como facebook están infestadísimas. Para el inocente que recién las descubre puede ser muy perturbador…. ojo.

  • Tengo un problema con este artículo, me parece enormemente bien redactado,tan bien que peca de perfecto, por lo que según el Tao , ahí empieza su declive.Creo que todos hemos tenidos cerca casos extremos de esto cómo los que en el artículo se mencionan , pero la salvedad está en que a lo mejor en menor medida, todos actuamos en algún momento como vampiros emocionales, ahora preguntaría yo ¿Quién se reconoce a si mismo, aunque sólo sea por momentos como vampiro emocional?,Yo se que en ciertos momentos lo soy, y cuando me doy cuenta, no me gusta nada, de hecho en la novela “la novena revelación” en uno de sus capítulos explica que los conflictos del hombre en la tierra se reducen a una lucha por la energía vital, desde ese punto de vista todos somos vampiros y todos somos vampirizados.Un Saludo

  • Arturo

    Estoy de acuerdo en lo que se dice aquí de semejantes “individu@s”, yo he estado por desgracia junto a una de estas elementas durante 3 años, a día de hoy aún no entiendo como pude soportar tanto,desprecios,críticas,chantaje emocional,llegaba incluso a la humillación, pero la realidad es que ahí estaba aguantando por miedo…me había separado, te vas a vivir solo, en fin …se te hace un mundo y te agarras a lo primero que se te pasa al lado, suele ser caldo de cultivo para los vampir@s que estés en un momento bajo de moral,con baja autoestima.Otro factor muy importante de enganche es el sexual, a mi me “enganchó” por la cama, son personas que con la inestabilidad emocional que tienen , tan pronto un día te lo dan todo, están agradables, risueños, notas como un “feeling” especial, como de repente cambian dando un giro de 180 grados, en mi caso, enfados sin razones,distanciamiento,notas como te evitan, les incomodas, ahí es donde te manipulan, te ultilizan,y lo peor, le dan la vuelta a la tortilla de tal manera que te quedas pasmado, tu eres el culpable siempre,no admiten críticas, tu no eres quien para juzgar,tu siempre lo haces mal, yo acababa de manera patética pidiendo perdón y lo mas alucinante, “no sabía ni porqué lo hacía”, únicamente supongo por evitar la molesta situación de estar enfrentados.
    A día de hoy afortunadamente ya no estoy a su lado, hace ya casi un año que la historia acabó, por fortuna soy persona de gran entereza interior, y tras consejos de gente que te quieren,y que incluso han pasado por situaciones similares con estos “depredador@s”, me fui dando cuenta efectivamente de la clase de persona que tenía a mi lado.
    He de reconocer que en el último año,yo la utilizé también únicamente para no estar solo y por puro desahogo sexual,este “desenganche”, me costó mucho, pero al final mi propio razonamiento me hizo ver que yo valía mas, y no iba a consentir para nada que me manipularan ni me manejaran.Menos mal que no llegué a vivir ni a compartir nada, porque si no a día de hoy seguro que me encontraba yo en la calle y fuera de mi casa!, estas personas van a por todas, y cuando trincan lo que les interesa, no lo sueltan fácilmente no…por eso yo y gracias a un penoso día a día, fui cauto, muy cauto y no consentí que para nada llegara a isntalarse conmigo.
    Decir que aún a día de hoy,( y tras comprobar al conocer a otras personas como éstas se comportan contigo de otra manera,no te critican, no te humillan, te “respetan”), sigo notando que la herida cicatriza pero poco a poco, no es de golpe, me imagino que su tiempo llevará, cuidado con estos “depredadores”, te dejan llenos de heridas que no desaparecen de una mes para otro, son tóxic@s, y otra cosa que pude comprobar, son tan negativos,tan envidiosos,que te envuelven en su negatividad y te empieza a ir todo mal, te transmiten su ente negativo,su mala suerte se apodera de ti, ellos por el contrario te roban la poca o mucha energía positiva que tengas, yo me he dado cuenta de esto ,porque una vez acabada la relación, poco a poco, me han ido saliendo las cosas mejor, me he quitado ese “lastre”, que me tenía atado y condenado,se encuentran plenos cuando te ven hundido, abatido, se “nutren” de ello.
    Cuidado, huir de est@s alimañas, pero en cuanto veais que se les cae la careta y dejan al descubierto lo que son..!, y tener la precaución de que resultan muy atractiv@s…de ahí que resulta tan complicado desembrazarse de ell@s.
    Un saludo.

  • carmen

    Los vampiros emocionaes, solo son inmaduros culturales, desequilibrados de su lugar y con ningun conocimiento de el mismo y de los demas, por lo cual, hay que examinar, sus vida, sus entornos y el porque son asi, puedee que tengan cura, claro, solo no la tienen, el apatico, y el que por su entorno y genetica, es imposible, que evolucione. Caridad,amigos, nadie nacio enseñado.

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