La bajísima productividad española

Yo recuerdo que en el colegio, cuando nos ponían deberes, la profesora se enorgullecía de aquellos alumnos que los terminaban en tiempo récord. Y bien hechos, se sobreentiende. Sin embargo, en la vida laboral, parece ocurrir exactamente todo lo contrario. Mientras que en la escuela nos enseñaban que lo mejor era hacer las cosas bien y en poco tiempo, en la oficina nos inculcan lo opuesto. Para la inmensa mayoría de los directivos españoles, el mejor trabajador es el que no descansa ni durante los fines de semana, aquél dispuesto a no ver jamás a su familia por el bien de su empresa. ‘Todo por la empresa’ parece el lema para cientos de miles de trabajadores españoles que, a la fuerza, han acabado asumiendo un estilo de trabajo que en el resto de Europa provocaría el mayor de los pitorreos. Qué razón tuvo el que dijo la célebre frase de “África empieza en los Pirineos”.

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10 comentarios

  • Qué razón tienes. Y qué poco se debaten estas cosas que afectan al ámbito personal y familiar y a la calidad de vida de tantísimas personas, así como a la economía real de las empresas, mientras se mantienen indefinidamente abiertos debates absolutamente estériles y artificiales.

  • Es lo que pasa cuando se valora más el presentismo que la eficacia, es decir, el echar muchas horas en la oficina, estando de cuerpo pero no de mente.

  • Si piensan así lo mínimo que podría hacer es repartir beneficios.
    Nunca he entendido la actitud de aquellos que viven por y para el trabajo y, sobre todo, cuando no haces para otro. Los valores que antes nos inculcaban en el colegio poco o nada tienen que ver en la vida real llena de tiburones y buitres.

    Un abrazo

  • En España la cultura del trabajo no está tan extendida como en Alemania o los Países Bajos. Precisamente es la forma de trabajar de los países centro-europeos lo que más llamó la atención de toda esa gente que allá por los 1940-1950 tuvieron que cruzar el Bidasoa camino de una vida mejor.

  • Fernando Solera

    Totalmente de acuerdo contigo, Carlos. Estos temas afectan muchísimo a nuestras vidas, y sin embargo nuestros dirigentes se pasan la vida debatiendo sobre asuntos irrelevantes para el común de los españoles.

    En España tenemos el drama de que como bien ha apuntado Domingo, se prima la presencia sobre la eficacia. Da igual que seas un inútil de tomo y lomo. Si te quedas en tu mesa hasta las nueve de las noche, serás mejor considerado que el talentoso que se marcha a su hora. Así no vamos a ninguna parte.

    No es que nosotros seamos menos espabilados que nuestros vecinos europeos. Niego la mayor. Lo que pasa es que en muchos casos estamos dirigidos por gente latiguera y caduca, que piensa que el mejor trabajador es el que no tiene vida privada. ¿Qué consiguen con eso?: una desmotivación total. Así en la puñetera vida seremos productivos.

  • Mayte

    Totalmente de acuerdo. El concepto español de la eficacia laboral pasa por tenernos atados a la pata del la mesa hasta altas horas de la noche (o de la madrugada). Y si un día dices que tienes que salir antes por alguna causa justificada e implacable, te miran con cara de odio y te la guardan. Anda que si te la guardan.

    Y mientras tanto, cerrando empresas a tutiplén por falta de ganancias o por incompetencia total. En muchos casos, ésto último.

  • FSJ

    El problema es que no sabemos que somos una banda de tarados mentales que para comer necesitamos chuparle el culo al amo del cortijo. Por supuesto que pido disculpas anticipadas por mi mala educación, pero me reafirmo en lo dicho.

    España es un país de siervos de la gleba.Domesticados, serviles, a mandar, señorito, sí, bwuana, yo no he sido, ha sido X…Para decirlo en palabras de uno de nuestros clásicos:”En España de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa”.

    Caballeros: ¿dó vamos con esta tropa? Pues esta es la cera que arde. Santiago, CIERRA ESPAÑA!

  • emilio

    Este “estilo empresarial” está calando también en la función pública donde se confunde el “redactar informes” (que luego nadie lee) sobre el trabajo propiamente dicho. Al final, ¿qué sucede? Que tienes que dedicar más tiempo al papeleo y menos a tu trabajo, por lo que la “productividad” es menor 🙂

  • Una cosa está clara y lo digo por propia experiencia: quien trabajan duro son los trabajadores de la empresa privada, no tienen ni siquiera unos minutos para respirar, al revés, siempre hacen minutos de más, y el estrés es diario, en cambio, en la empresa pública, los trabajadores tienen su media hora de desanso, y la forma de trabajar es más relajante, totalmente distinta a la otra y que nada tiene que ver. Y yo me pregunto … ¿pero no puede haber un término medio?

  • Perdona, Fernando, que se me pasó despedirme en el comentario.

    Un beso.

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