La crisis sistémica, por Eckhart Tolle

En este vídeo, el maestro espiritual Eckhart Tolle, autor del magnífico libro “El poder del ahora”, reflexiona sobre la crisis sistémica que estamos experimentando en la actualidad. Aunque parezca un asunto mucho más propio de un economista que de un humanista, su análisis tiene una extraordinaria importancia. Comparto con él su punto de vista de que no estamos sólo ante una crisis financiera. Creo que nos hallamos en un punto sin retorno donde nuestro sistema de creencias y valores también está derrumbándose. Ante esta nueva situación sólo tenemos dos opciones: agobiarnos pensando que esto es un desastre y que el mundo se acaba, o mantener una actitud despierta y positiva, convencidos de que esta crisis puede ser para bien. De hecho será para bien, siempre y cuando estemos dispuestos a cambiar nuestra manera de ser, nuestra manera de pensar. Se dice muy fácil, pero qué difícil es hacerlo, ¿verdad?

Llevamos toda la vida programados como autómatas, ejecutando a la perfección el software mental que diseñaron nuestros padres, nuestros profesores, nuestros medios de comunicación, nuestros políticos… Precisamente ahí va a estribar nuestra mayor dificultad. ¿Estamos realmente dispuestos a formatear nuestro disco duro mental para poder abrirnos a los cambios del futuro? Si nuestra respuesta es afirmativa estaremos de enhorabuena, porque por muy duros que sean los tiempos venideros, estaremos preparados para crecer, para evolucionar, para ser mejores. Para ser nosotros mismos. Por eso deseo con todas mis fuerzas que la incertidumbre exterior no logre sembrar el miedo en nuestro interior. A medida que vayamos despojándonos del sistema de creencias que hemos ido asumiendo a lo largo de nuestra vida, iremos descubriendo que realmente no hay nada que temer. Be water, mi friend.

Os dejo ya con las sabias palabras del maestro Eckhart Tolle.

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10 comentarios

  • Lamentablemente cuando se toca el bolsillo todo nuestra vida se tambalea incluso nuestro sistema de valores, que tan poco tiene que ver con lo material.
    Además, este país no esta acostumbrado a tomar riesgos (mucho menos a formatear nuestro disco duro): vivimos en un país subvencionado, los niños de mayores quieren ser funcionarios, el entorno – y la familia – no entienden los cambios drásticos…
    .-= Javier acaba de escribir…El secreto del mayor gánster de la Historia =-.

  • En la alocución de Tolle existen tres asuntos clave y que comparto en su lectura: el ego como una de las fuentes del malestar actual, la crisis como cantera de nuevas oportunidades y la gestión de la incertidumbre para abrirnos a una nueva vida. El diagnóstico ya lo conocemos, ahora falta aplicar las recetas que curen al enfermo y me temo que cada cual habrá de buscar y hallar las que le son propias, puesto que no existe remedio universal y homogéneo.
    .-= Domingo acaba de escribir…Guillermo Luca de Tena – Rita Barberá =-.

    • Fernando Solera

      Sí, señor, Domingo. Creo que has resumido a la perfección un vídeo que merece mucho la pena. El egoísmo, la avaricia desmedida de muchos, etc., nos han conducido a esta situación. Sin embargo no hay que dejarse amilanar, por muy negro que se ponga el panorama. Si mantenemos la moral alta, a pesar de todos los pesares, encontraremos nuestro propio camino, el cual, como bien has comentado, será diferente para cada uno de nosotros.

  • La Historia nos demuestra que después de cada crisis, el hombre es capaz de seguir adelante.
    En mi opinión, esta crisis tiene los mismos ingredientes que todas las anteriores. El egoismo, la codicia, el desprecio al otro … … Todos los ingredientes que analizamos en esta crisis, son conocidos desde las primeras civilizaciones. La novedad que yo encuentro en esta crisis, es la rapidez del contagio y su extensión en las economías mas avanzadas, porque era en esas economías donde las proporciones de esos ingredientes se desequilibraron. Y claro está, la indigestión fue total.
    Yo también soy optimista en cuanto al futuro, aunque va a ser necesario dejarnos muchos “pelos en la gatera” para salir del entuerto.
    Sobre la “seguridad” del futuro, esta crisis nos acaba de poner en nuestro sitio. El futuro, por definición, es incierto. Pero esta civilización tan avanzada que hemos alimentado entre todos, nos había hecho creer que todo estaba previsto. Y, mal que nos pese, no era ni será así. Pero seguiremos teniendo la oportunidad de modificar nuestro esquema y encarar el futuro con la ilusión (y no con el temor) que genera la incertidumbre.
    .-= Armando acaba de escribir…EL TRIUNFO DE LA MEDIOCRIDAD. =-.

  • Siempre nos da miedo lo desconocido. Si lo que viene es totalmente nuevo, es normal que tengamos miedo.
    Está claro que los que mejor se adapten a “lo nuevo” serán los que sobrevivan. (Ya salió mi amigo Darwin).
    Saludos.
    .-= josito acaba de escribir…¿CABEN DOS DIOSES EN UN MISMO TEMPLO ? =-.

  • Mayte

    Los grandes cambios de la historia, los grandes avances, pusieron en jaque las sociedades y sus normas establecidas. Fueron momentos de crisis que algunos supieron esquivar o consiguieron superar, y otros perecieron en el intento por su falta de adaptación.

    Eso es lo que ocurre en estos momentos. De nada sirve llorar por la leche derramada, como en el cuento de la lechera, porque no la vamos a poder recoger del suelo. El pasado, pasado está, y se lleva con él los recuerdos, los fracasos y los triunfos. Hay que mirar al presente y sobrevivir en estos instantes. Eso nos dará la fuerza y los recursos para llegar a un futuro cercano que se convertirá en presente en ese mismo instante, dejando de nuevo en la incertidumbre el “siguiente” futuro.

    Adaptarse ante el cambio de valores y sociedad o sucumbir. Esa es la cuestión que ahora, hoy, en estos momentos, más nos debe preocupar, como el propio Tolle promulga.

  • emilio

    Hola Fernando: estoy de acuerdo con lo que aquí se plantea. En ocasiones pienso en la crisis al final, por ejemplo de la Edad Media y los comienzos del Renacimiento. Aquellos que estuvieran enraizados en la mentalidad medieval, la llegada del Reancimiento debería parecerle el fin del mundo.
    Hoy los cambios están siendo tremendos. el problema es que nadie explica nada. Y lo peor: se habla del euribor, del indice Nikkei… pero nadie busca un sentido, una dirección. Los intelectuales están mal vistos. Las Universidades cierran sus secciones de Humanidades. En la escuela se ha instalado el pensamiento de que el que sepa matemáticas e inglés se salvará.
    Claro, luego no sabemos explicar las cosas. Creo que si se explicaran las cosas bien, esta crisis y sus secuelas serían más soportables.

    • Fernando Solera

      Estoy de acuerdo con lo que comentas, Emilio. Poca gente tan bien como tú sabe lo que se está machacando a las Humanidades, ¿verdad? Si hubiésemos estudiado un poco más de historia sabríamos que ha habido crisis tremendas en el pasado, y sin embargo la Tierra ha seguido girando alrededor del sol.

      También comparto contigo que al ciudadano medio no se le está explicando bien el origen de esta crisis. Si conociéramos bien sus causas podríamos paliar sus desastrosos efectos, pero me da a mí que interesa que sigamos pendientes del fútbol y de Belén Esteban. Esto es España, amigo.

  • Hola Fernando:
    Me ha encantado ese simil de que ejecutamos rutinariamente un software. Si me permites, lo citaré por ahí porque la imagen es muy pero que muy buena. Yo también creo que estamos en una crisis sistémica, de valores y creo que aunque no vivamos lo suficiente para ver ese renacer, estamos formando parte del eslabón que sirve de punto de inflexión.
    Enhorabuena.
    .-= Josep Julián acaba de escribir…Gente corriente =-.

    • Fernando Solera

      Nada es original, Josep. Seguro que ese símil se les ha ocurrido a muchos otros antes que a mí.

      Por cierto, tenemos que estar dispuestos a ver ese renacer, faltaría más. Aunque tú seas un poco mayor que yo, sólo un poco, también podrás verlo y ser protagonista del mismo. Hay que reprogramarse mentalmente para vivir doscientos años. Hoy parece imposible, pero quién sabe, a lo mejor llegamos a ver el final de este convulso siglo XXI. Yo al menos me apunto 😉

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