La felicidad según Dragó

En su blog Dragolandia del diario EL MUNDO, Fernando Sánchez-Dragó nos está obsequiando en los últimos días con reflexiones acerca de eso tan intangible que llamamos felicidad. Por el momento ha publicado dos artículos sobre tan idílico asunto, pero se presume que habrá más entregas, las cuales ha dejado ya escritas porque creo que ha partido, o estará a punto de hacerlo, a la Ruta Quetzal, con su amigo Miguel de la Quadra Salcedo.

En su primer texto, nos cuenta que la felicidad no depende de lo que tengamos, ni de dónde estemos ni cómo. Sólo depende de lo que seamos individualmente, porque nadie nos la puede dar ni quitar, sólo nosotros mismos. Nos advierte también de que la envidia es el peor enemigo de la felicidad, por eso nos incita a que seamos autónomos, pues ni somos culpables de las desdichas ajenas ni los demás nos pueden infligir mal alguno. Todos somos hijos de nuestros actos. Exclusivamente.

Asimismo nos recuerda que alcanzar la ansiada felicidad depende de la coherencia entre lo que creemos, pensamos y decimos, y lo que hacemos. No se puede ser feliz sin tener la tranquilidad de conciencia por el deber cumplido. Pero, ¿cómo conocer cuál es realmente nuestro deber en la vida?: averiguando quiénes somos, descubriendo nuestra vocación, para acabar logrando ser nosotros mismos. El ‘nosce te ipsum’ que presidía la entrada del oráculo de Delfos, ni más ni menos. Y, por último, nos recuerda que mientras no perdamos el miedo a la muerte, que es en verdad lo que nos impide ser felices, jamás lograremos dicha alguna. Sólo enfrentándonos a lo que tememos lograremos que el espejismo del temor desaparezca.

Y en el segundo artículo nos habla sobre su libro predilecto, el Tao Te King, al que salvaría de un hipotético e indeseable incendio en el que desapareciesen todas las joyas literarias de la humanidad. Una obra que nos revela que la clave de la existencia está en fluir. Así de sencillo. Fluir. Nada más. “No actuar, no buscar nada, no oponerse a nada, carecer de objetivos, ser natural, tomarse la vida como viene, pues no hay mal que por bien no venga ni bien que por mal no llegue.”. Dragó nos revela que debemos ser como el agua, que todo lo vence porque a todo se adapta. “El mundo moderno nos dice: actúa, lucha, muévete. El Tao sostiene lo contrario: quédate quieto, calla, fluye… Todo, entonces, se arreglará por sí mismo, llegarás adónde tienes que llegar y serás feliz.”.

7 comentarios

  • Yo creo que el ideal de felicidad plena y absoluta no se puede conseguir. Hay momentos de felicidad y otros de frustración, pero no una felicidad plena.

    Saludos.
    .-= Miguel Pazos acaba de escribir…La Tuenti-responsabilidad =-.

  • Ahí es nada: la felicidad.
    No he leído ninguno de los artículos que mencionas, pero, por lo que cuentas, están cargados de tópicos repetidos una y otra vez (y las que se seguirán repitiendo):
    “No se puede ser feliz sin tener la tranquilidad de conciencia por el deber cumplido”. “Mientras no perdamos el miedo a la muerte jamás lograremos dicha alguna”. “La clave de la existencia está en fluir” (valiente perogrullada).
    No hay que ir a estudiar a Salamanca para repetir estas historias mil veces contadas. Por lo que se refiere a su libro preferido, pues me parece muy bien que lo sea. El de otros será Alicia en el Pais de las Maravillas, la Biblia, o El Conde de Montecristo, por citar obras muy diferentes.
    En mi opinión, el Sr. Sánchez Dragó, se lo monta muy bien para vivir de sus libros, de sus viajes y de sus excentricidades. Allá cada cual con la manera de buscarse las habichuelas. Pero predicar, como es su costumbre, tiene un tufillo de manipulación que me resulta inaceptable.
    Como siempre, gracias por traernos a tu blog cualquier tipo de opiniones. Un abrazo.
    .-= Armando acaba de escribir…La ropa sucia y el zapato plano =-.

  • Uno de los hombres más sabios de España.

  • En temas de felicidad es todo muy relativo… dicen que va por barrios, pero Dragó siempre me ha parecido un tipo peculiar y que habla sin ataduras ni pelos en la lengua.
    .-= Javier acaba de escribir…Periodismo ignorante, consensuado y peligroso. =-.

  • Para mí la felicidad es levantarse cada mañana y poder mirarse al espejo sin sentir vergüenza y/o asco, poder mirar atrás y no tener cadáveres en el armario, saber que lo mucho o lo poco que tengas lo has conseguido por ti mismo, sin atajos y sin economizar esfuerzo. La felicidad es poder vestirse por los pies y ser, sobre todas las cosas, buena persona. Al final eso es lo que queda. Lo demás son adornos.
    .-= Domingo acaba de escribir…"Los políticos están completamente desconectados de la gente de la calle" =-.

  • La felicidad debe ser tener el ego de Dragó… está de un pesado con lo feliz que es que da asco…
    .-= Jordi M. Novas acaba de escribir…Naturaleza muerta =-.

  • Me ha gustado mucho el comentario de Domingo.

    Yo opino que la felicidad es un estado cambiante, quizá en un momento estás agusto y feliz pero te llega una llamada dándote una mala noticia y el estado de felicidad se transforma a tristeza, y nerviosismo.

    Nunca estamos agusto con lo que tenemos, y siempre aspiramos a más, antes nos quejábamos de que trabájamos mucho y estábamos estresados, sin tener tiempo para nada, y ahora en cambio, nos quejamos de todo lo contrario, no estamos nunca agusto.

    Me ha gustado este post.

    Un beso.
    .-= Maria acaba de escribir…"El sorteo de navidad: la ilusión del día 22" =-.

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