La orquesta sinfónica mundial

Hace sólo unos meses el portal de vídeos Youtube puso en marcha un concurso, en el que pudieron participar músicos profesionales y aficionados de todo el planeta, cuyo objetivo final era crear una orquesta sinfónica mundial, la cual ya ha dado su primer concierto, concretamente el pasado 15 de abril en el célebre Carnagie Hall de Nueva York. Esta iniciativa cibermusical es una magnífica metáfora de las grandes cosas que puede hacer el ser humano, cuando trabaja con ilusión en un proyecto común. Desde la infancia nos convencen de que la vida es una jungla individualista en la que sólo triunfa el más fuerte, pero en realidad todos, a nuestra manera, somos vencedores, porque la vida no es otra cosa que una sinfonía multicolor tocada por una colosal orquesta de casi siete mil millones de personas, en la que cada uno de sus miembros desempeña un papel fundamental. Todos somos necesarios, tú también, porque lo creas o no nadie es mejor que nadie, y si todavía estamos aquí es porque tenemos algo que hacer. Nada más y nada menos que interpretar para el mundo entero la partitura más hermosa que jamás podremos componer: nuestra vida. Así que ¡música, maestros!

 

6 comentarios

  • Joer, amigo Fernando, mira que eres, ¿eh? Qué cosas dices. Entre que tú eres un maestro tocando el violín de los sentimientos y que yo ando algo ñoño, se me junta el hambre con las ganas de comer. ¡Ay,ay,ay! Encarnas el espíritu Aquarius. 🙂

    Domingo acaba de escribir 1.548…

  • No lo sabía, pero de todas formas, tienes mucha razón, de que todos podemos componer la partitura más hermosa, que es la de nuestra vida.

    Saludos.

    Maria acaba de escribir Y a vosotros … ¿que os representan los números?

  • siempre se ha dicho que la unión hace la fuerza y también divides y vencerás. Un abrazo.

    fernando acaba de escribir CURIOSIDADES SEXUALES

  • Sería maravilloso que esta experiencia musical tuviera su reflejo social de forma integral, de forma que se consiguieran formas armónicas, respetando la tonalidad que cada uno de nosotros interpretemos. A mí me encantaría. Pero veo algunas dificultades muy difíciles de salvar.
    1.- No todo el mundo tiene “partitura” ni instrumento con el que saciar simplemente el hambre.
    2.- Cuando se consiga este primer estadio, habrá que enseñar la música del respeto al otro en todo el mundo
    3.- A pesar de ello, se corre el grave riesgo de que un solo “director” decida cómo interpretar esa partitura, según su particular modo de ver el mundo.

  • Mayte

    Este ejemplo musical de armonía y unión, por encima de credos, razas, religiones y demás, nos debería alentar a seguir la misma partitura para el resto de los condicionantes de nuestras vidas: comprensión hacia los demás seres humanos, tolerancia, paz … Ojalá fuese igual de fácil conseguir esto.

  • Con tu permiso, me llevo el enlace de tu blog al mío para ponerlo entre mi lista de blogs, aunque venía a leerte, pero veo que no has pasado de página, te dejo también mis saludos y muy agradecida por venir a visitar mi blog y dejar tu bella huella.

    Un beso.

    Maria acaba de escribir ¿Por qué tenemos miedo a decir "no"?

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