La suerte no existe

El podcast de hoy está basado en una de las ‘7 reglas de Paracelso, concretamente en su idea, que comparto, de que la suerte no existe, sino que depende exclusivamente de nuestras creencias y las emociones ligadas a ellas. Tus circunstancias vitales pueden ser mejores o peores, pero tú siempre puedes elegir cómo sentirte y tener valor para afrontarlas. Pese a las adversidades, con coraje y fe te puedes comer la vida. Sin coraje ni fe, la vida sin duda te acabará devorando.

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8 comentarios

  • Le Monike

    Hola Fernando, te he conocido esta mañana a raíz de buscar en el google : Metafísica para principiantes. Tras leer cinco artículos sobre Metafísica me he dado cuenta de que habían sido escritos en el 2007. Me he quedado un poco despagada, pero ha durado poco, ya que te he buscado y te he encontrado! Gracias por tus artículos…son de gran ayuda. Espero seguir leyendolos….asi que sigue así!

  • Domingo

    Paracelso sofistica el dicho de “no mentar la bicha”. Si todo nos lo construimos nosotros, está claro que no paramos de hacernos un Calatrava tras otro. ¡Hay que ver qué mal tiramos la plomada!

    • Cuando quieres, querido Domingo, no hay quien te entienda 😉 Bromas aparte, no te falta razón. Nosotros somos los arquitectos de nuestro destino, y a menudo hacemos unas chapuzas que pagamos muy caras, a diferencia de Calatrava.

  • Puedo estar de acuerdo en principio con Paracelso en que la suerte no existe, pero cómo explicar, por ejemplo, que dos compañeros de estudios se presenten a unas oposiciones. Uno no ha podido estudiar por circunstancias que sería prolijo explicar. El otro lleva el temario preparado. Teniendo en cuenta que no hay enchufes de por medio y que el nivel de inteligencia es similar, ¿cómo se explica que el primero apruebe y el segundo no?

    • Pues en el propio podcast puede estar la respuesta, Emilio. Quizá, el alumno que iba magníficamente preparado podía, además, ir muy asustado, con demasiada presión por aprobar. En cambio, quien iba mucho más relajado y con menos que perder, pudo examinarse con mucha menos presión. Yo conozco gente que iba maravillosamene preparada a un examen, y el día del mismo les ha entrado un ataque de miedo escénico y la han cagado, con perdón.

  • Bernardo

    En muchas de tus citas hablas de las emociones, me viene a la memoria el concepto que puso en valor el famoso divulgador científico Daniel Goleman,”la inteligencia emocional”,haciendo hincapié en el control y manejo de las emociones como método altamente efectivo para gestionar parte de nuestra vida.Anteriormente le dimos mucho peso al valor de la razón en nuestra conducta humana, ahora se está descubriendo la importancia de las emociones en el desarrollo cognitivo del ser humano.
    Es muy difícil pasar de una teoría,un pensamiento o una idea a una aplicación real y demostrable,en este campo todavía queda mucho por hacer.
    La vida es dura,y oscila como un péndulo,de la satisfacción al sufrimiento,del amor al odio,así sucesivamente,desde que nacemos hasta que morimos.
    La inteligencia puede venir de amar lo que somos y desear lo que ya tenemos.
    Abrazos.

    • Coincido contigo, sobre todo con el final. La aceptación es clave. A veces nos empecinamos en cambiar lo que no se puede cambiar. Lo que tengo muy claro es que ser muy sentimental o emocional, como es mi caso, sólo me ha traído disgustos ante gente mucho más fría y astuta. Un abrazo, Bernardo

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