La vida no es sólo divertimento o dinero: existen los demás

Los demás, los seres queridos, el prójimo, los amigos, incluso la familia, son imprescindibles para que tu vida merezca la pena. Las relaciones humanas, tan tecnológicamente frías, nos pueden llegar a deshumanizar, pero estamos a tiempo de evitarlo. Siempre estamos a tiempo.

La cita de hoy, extraída de esta reciente entrevista al genial Alberto Vázquez-Figueroa, no es más que la reflexión de un hombre sabio que, como podréis escuchar en el enlace a la misma, ha sufrido en sus carnes la corrupción de un sistema que, por nuestro bien, nos incita a la lucha y la confrontación, cuando no estamos aquí precisamente para eso, como apunta justo en su despedida el gran escritor e inventor canario. Un fuera de serie a quien, por vergüenza y por no molestarle, evité saludarle cuando hace unos años él estaba jugando al dominó con sus amigos en una antigua tasca madrileña. Predicar con el ejemplo, lo llaman.

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6 comentarios

  • Domingo

    Vázquez- Figueroa es uno de esos intelectuales totales de los que ya van quedando pocos. Lo que no tendrá para contar este hombre… A esta casta, a la de los hombres entusiastas y entusiasmantes (que esto último es más difícil), pertenecía también el recién desaparecido De la Quadra-Salcedo, que también reparó en los demás. Se trata de personajes irrepetibles a los que despachamos en un suelto de periódico. Ellos tienen lo que se dice un legado, que es lo que te queda cuando ya no te queda nada. Son colosos en lo suyo. Tenemos suerte de ser sus coetáneos.

    • Es que esa generación, la nacida en época de grandes penurias, no ha tenido la anestesia tecnológica actual. La verdad es que resulta una lástima que Vázquez-Figueroa esté arruinado, cuando es un filántropo del copón, además de un intelectual como pocos quedan en el mundo.

      Voy a estar dos semanas ausente porque me voy a intentar disfrutar del mar. Quiero agradecerte tu lealtad de tantos años, querido Domingo. Emilio y tú procedéis de la difunta Comunidad de El País y aquí seguimos, tantos años después. Un fuerte abrazo.

  • Vázquez-Figueroa es uno de esos autores del que has oído hablar mucho pero nunca has llegado a leer. Tal vez porque la imagen que nos han transmitido los medios es la de “aventurero” y/o autor de “libros de aventuras” y al que después de escuchar tu podcast me tomaré un poco más en serio.
    En cuanto a la existencia de “los demás”, creo que aquí también vamos pasando por etapas y creo que hasta que no alcanzas cierta madurez, la existencia de los demás brilla por su ausencia. Lo que pasa es que parece que esta sociedad le interesa mantener a las personas en un estado de adolescencia permanente.
    PD. Me ha hecho gracia tu forma de reaccionar en la tasca ante Vázquez-Figueroa. El motivo es que reaccioné exactamente igual ante Ian Gibson: me hubiera encantado saludarle conversar con él sobre Lorca, pero por no molestarle…

    • Qué gordo lo que dices, Emilio, pero sabes demasiado bien de lo que hablas. “Mantener a las personas en un estado de adolescencia permanente”. Me parece gravísimo, pero tienes más razón que un santo.

      En cuanto a tu reacción ante Ian Gibson, me parece muy natural. Si somos prudentes preferimos no molestar, porque tampoco sabemos a ciencia cierta si el personaje de turno está de humor para intercambiar unas palabras. La fama debe de ser agotadora.

      Aprovecho para despedirme por dos semanas, ya que necesito desconectar un poco y me marcho a contemplar mi querido Mediterráneo.

      Un abrazo y gracias por estar ahí, Emilio.

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