Los jóvenes españoles se marchan

Recientemente me sorprendió la noticia de que Domingo Puerta ha decidido irse a Londres, pero no sólo con la intención de mejorar su inglés, como otros muchos jóvenes. Mi amigo bloguero viajará al Reino Unido con la intención de quedarse si consigue un buen empleo, como están haciendo miles de españolitos de su generación. Y lo que te rondaré, morena. Huelga decir que le deseo toda la suerte que merece en este reto tan exigente que se ha marcado. Desconozco si él habrá tomado esta decisión también influido por mi añejo y repetitivo discurso acerca de este asunto. Digo esto porque a veces no somos conscientes del efecto que pueden generar nuestras palabras en los demás. Quienes tenéis la paciencia de seguir este blog con regularidad, sabéis que llevo muchos meses sugiriendo la emigración a quienes puedan hacerlo. Hoy sigo pensando lo mismo, pero con algunos matices.

Quienes sin duda están fomentando la emigración nacional son los directivos de la universidad del pueblo, especialmente quienes dirigen la programación en las televisiones públicas. Se están hartando de emitir reportajes que se podrían resumir en dos grandes grupos: ‘Hispanistaníes por el mundo‘ e ‘Hispanistán hace aguas’. Ya escribí sobre ello en otro artículo, pero conviene recordarlo: nuestros gobernantes quieren sacarnos del país. La estrategia mediática consiste en hacernos ver lo bien que se está fuera y la vida entre escombros que nos espera aquí dentro. Que nadie sea tan ingenuo como para pensar que la proliferación de estos reportajes es fruto de la casualidad. Lo que no se cuenta en estas televisiones es que los españoles se ven obligados a hacer las maletas por la funesta actuación de nuestra casta política. Precisamente la misma que maneja los hilos entre las televisivas bambalinas (o backstage como dicen los modernos). Nuestros dirigentes son los que tendrían que marcharse de España, pero derechitos a un resort tipo Guantánamo, en agradecimiento por los servicios prestados a la patria.

Cabreos aparte, desde mi punto de vista los jóvenes que decidan emigrar tienen dos grandes opciones: Unión Europea y Latinoamérica. La primera, por riqueza y libre circulación de trabajadores, y la segunda por idioma y necesidad de mano de obra cualificada. La opción europea sólo la recomiendo para los políglotas con brillante currículum. En cambio, la opción latinoamericana, pese al hándicap de la distancia, cuenta con la gran ventaja de que por lo general no requiere trabajadores de una cualificación excepcional. El español medio en Europa será cola de león y en Latinoamérica cabeza de ratón. Sólo me queda desear mucha suerte a quienes decidan marcharse, así como recomendarles muchísima planificación y recordarles lo que decía mi abuelo: “ya en ninguna parte atan perros con longanizas”.

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10 comentarios

  • Querido Fernando,

    Creo que vamos a ser dos los que nos marchemos no dentro de mucho…

    Un abrazo

  • Si tú estás soprendido, amigo Fernando, fíjate cómo estoy yo, que jamás imaginé que tendría que irme fuera a ganarme la vida. Durante muchos años, a mi generación se le ha vendido la moto del Estado de bienestar y de las posibilidades de salir adelante si tenías talento o, por lo menos, un título bajo el brazo, pero todo eso se ha revelado una farsa. Somos una generación desafortunada, porque siendo la más preparada de la Historia también somos la más desperdiciada. El capital humano es importantísimo para un país, no es algo que se levante de un día para otro, como una torre de apartamentos. Conlleva un proceso. Me iré, y me iré triste pero esperanzado. Y que salga el sol por Antequera.

  • Mayte

    Hay que plantearse mucho el tema de la emigración. Al fin y al cabo, es irte a buscar las habichuelas a un sitio donde vas a ser un extranjero siempre, y eso no es ninguna tontería. De todas formas, ante el erial que llevan marchas de dejar nuestros espabilados gobernantes, creo que no queda otra opción. Yo también soy una de las que se lo plantea últimamente.

    Ya veremos en qué acaba la cosa.

  • Creo que “tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”, tanto aconsejarnos que tendríamos que emigrar… al final, Domingo te ha hecho caso 🙂

    Sólo espero que a Domingo le vaya todo lo bien que se merece, que es mucho, y que al final nos quedaremos tú y yo que ya estamos mayores para emigrar.

    Un abrazo a los dos.

  • emilio

    Y es cierto, Fernando. Me parece que en Inglaterra, por lo que cuentan estos días los periódicos de las manifestaciones de universitarios conta Cameron, tampoco atan los perros con longaniza. Pero en fin, Londres es un buen destino para intentar abrirse paso.
    En cuanto a lo que dices sobre españoles por el mundo, ¡que vayan ellos -los políticos- primero!

  • Coincido plenamente con el contrnido del artículo así como con la línea general apuntada por los comentarios anteriores pero se me plantea una disyuntiva. Por un lado, me gustaría que la gente que la emigración peninsular no volviera porque sería síntoma de que les cosas les van mejor que aquí y no se les pasa por la cabeza regresar, pero por otro lado me jode en el alma que los politicastros hijos de la gran cleptocracia se queden eternamente apoltronados a lo único que saben hacer sin moverse lo más mínimo de este país de ignorantes e inconscientes (yo también soy más inconsciente de lo que parece).

    De momento, no he renovado depósitos y estoy sacando ahorros al extranjero, trabajo precariamente con una retención mínima del 2% de IRPF y completo el salario trabajando en negro (sólo faltaría, que con 2 o 3 trabajo de mierda y sin deudas hacienda me cepillara: esto se terminó porque el sistema ha hecho lo posible para que terminara actuando así). Ya me cansé de pagar (soltero sin hijos) a hacienda com un g…p…s para que ésta devuelva casi 2000 euros en el ejercicio de la declaració a gente con hipotecas, endeudada hasta las trancas. ¿Pero esto qué c… es?

    Y sí, contemplo yo también la posibilidad de ir al extranjero en verano no de vacacions sino a trabajar, a tener mi primer contacto laboral en un país de ascendencia vikinga. Ya se verá, pero tengo mucha más ilusión dipositada en esto que en el hecho de quedarme en este país que se está etiopeïzando a pasos agigantados.

    Salutacions y a la choricracia charcutera que le den. Voy a hacer todo lo posible para que le den y de momento lo voy a hacer desde aquí, que es desde donde más les jode.

  • Hola, Fernando:

    Me alegro que sigas por aquí, creía que ya apenas escribías, y yo sin visitarte… lo que me he estado perdiendo, no tengo perdón.

    Fíjate siempre aconsejándonos que nos tendríamos que ir al extranjero en busca de empleo porque aquí no vamos a conseguirlo, y mira Domingo ya se nos vá dentro de poco, porque aquí “ná de ná”, seguro que al final vamos a tener que ir muchos más, yo sigo en el paro, estuve en verano trabajando sustituyendo y ahora en el invierno no me sale nada, esto es desesperante.

    ¿Te imaginas que todos nos vayamos yendo fuera y que en cambio a España vengan los emigrantes? ellos se quedan aquí con nuestros empleos y nosotros tenemos que irnos porque no encontramos. Terrible.

    Un beso.

  • Una de las peores consecuencias de la “cultura de la propiedad de la vivienda”, ampliamente potenciada en España en los últimos setenta años, ha sido, a mi juicio, la del sedentarismo. Si me voy de Madrid a Cuenca (p. Ej.), porque me han ofrecido un buen trabajo allí, ¿qué hago con mi casa?; la tengo que vender y comprar allí otra. Esta cultura ha fomentado, nos guste o no, un cierto conformismo. Además, sigue proliferando entre nosotros la idea de que los empleos llegarán como “volando”.
    Hace casi cuarenta años, siendo director de una sucursal de una Entidad bancaria en Madrid, comprobé que en aquel barrio (Mirasierra), vivian un gran número de extranjeros, la mayor parte de ellos ejecutivos de empresas extranjeras instaladas en España. Me comentaban extrañados cómo podía ser que el máximo objetivo de los españoles fuera el de tener una casa propia, cuando podían vivir perfectamente en una casa alquilada, cosa que pasaba en toda Europa. Es más, en aquellas fechas, los españoles que emigraban a Alemania, Suiza o Francia, lo hacían con la idea principal de volver y poder comprarse una casa, no con la de quedarse allá.
    Espero que hoy los jóvenes, que como Domingo deciden buscarse la vida por ahí, tengan, además de mucha suerte, la mente más amplia que aquéllos y puedan sentirse ciudadanos de donde sea y desarrollarse allí perfectamente.
    Mucha suerte para Domingo y los que hagan como él.
    Un abrazo.

  • Juan Carlos

    Pues creo que si algun español viene a colombia, y es profesional, sera preferido por encima de los colombianos, sobre todo en la empresa privada, solo que tienes que adaptarte a la comida y costumbres de aqui y estareis muy bien.. PD: solo en ciudades capitales, en Bogota, en medellin, en Barranquilla, en las pequeñas villas no hay oportunidad de empleo solo de mujeres..

  • maria

    Imaginaos que todos nuestros jóvenes de esta generación se van ¿quien levantará España?, imagino que los jubilados se les bajara aún mas las pensiones, creo que estamos perdiendo la paciencia y no sabemos sobrevivir a la crisis…
    Esta gneración lo estamos pasando muy mal, porque nos hemos acostumbrado de niños a tener de todo, digo de todo alimentos para elegir, ropa para tirar, electronica para cansarnos, una vida increible. ¿y ahora? No podemos vivir sin ello ya no podemos y tenemos que correr a los lugares donde lo podamos tener es increible… Lo entiendo, pero creo que las crisis es el trampolin de las oportunidades ¿No has pensado en que algo puedo hacer? diferente desde abajo
    Viva españa yo quiero levantarla desde aquí, lo siento

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