Media vuelta

Llega un momento en la vida en que, como dice el bolero, hay que dar media vuelta e irse con el sol, cuando muera la tarde. Nuestro deambular por el mundo supone quemar etapas y, nos guste o no, para que llegue lo nuevo antes debemos zanjar lo viejo. No hay peor solución que quedarse en tierra de nadie, dudando, entre dos aguas. Por duro que resulte, sólo podemos avanzar si rompemos con el pasado, especialmente si éste ha resultado doloroso. Mucha gente no se atreve a dar ese paso con la determinación necesaria por miedo a la soledad, al qué dirán, o a sí mismos. Pero como asegura Jodorowsky, “debemos hacer lo que tememos”. Sólo así podremos evolucionar. Sólo así podremos abandonar el pasado para poder seguir experimentando la dicha de vivir.

Esos momentos de transición son durísimos. Son como un parto en el que muere lo viejo para dar la bienvenida a algo nuevo y desconocido. Pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor es una solemne tontería, pues nos incita a vivir con los fantasmas de nuestra mente. Quien vive en el pasado se pierde la vida, que es lo único que nos queda, lo único que tenemos. Decir adiós al pasado es difícil, porque lo fácil es convertirse en su yonqui, estar enganchado depresivamente a una etapa anterior de nuestra existencia. Esa adicción sólo puede ser superada con la determinación que uno puede hallar en su interior si mira dentro de sí mismo. Muchos de los problemas del ser humano tienen su raíz en la incapacidad para aceptar su destino y tirar adelante. Pero si lo piensas fríamente, comprenderás que es la única opción que tienes si quieres seguir viviendo.

Las personas solemos tener miedo al cambio y nos aferramos a viejas estructuras, porque así nos sentimos más seguros. Pero que nadie se engañe. Esa sensación de seguridad es muy tramposa, porque el peaje a pagar no compensa. Podrás sentirte muy seguro, pero también tendrás la impresión de que la vida no puede ser esa mierda. Como también dice Jodorowsky, “la misión de nuestra vida es morir contentos”. Y para lograrlo, debemos alejarnos de lo que nos haga sufrir, y buscar lo que nos haga sentir bien. Nacemos solos y morimos solos, en el fondo nunca dejamos de estarlo. Por esa razón nada hay más importante que llevarte bien contigo mismo. Tu felicidad no depende de nadie más que de ti. Si piensas que tu vida está echada a perder por tus cadenas con los fantasmas del pasado, rómpelas. Sentirás que algo muere en ti, pero el sol también muere con la caída de la tarde, y sin embargo vuelve a renacer a la mañana siguiente. Sólo si das la media vuelta podrás disfrutar en tu vida de un nuevo amanecer.

8 comentarios

  • Mayte

    Romper con el pasado resulta difícil, Fernando, pero no imposible si el lastre es demasiado pesado y nos impide avanzar.
    Todos, en la vida, hemos sufrido dolor, y nos sentimos enganchados a muchas cosas, pero debido a eso, estoy de acuerdo en que hay que tomar una decisión. A menudo es muy dolorosa, pero sólo nosotros sabemos cuál es la buena para nuestra evolución.

  • Me ha gustado mucho esta entrada Fernando.

    Lo que pasa que tenemos miedo de los cambios, y pensamos que lo que hemos vivido es lo mejor, por eso no intentamos esforzarnos en cambiar, en tomar decisiones que puedan cambiar la vida porque pensamos que los cambios serán para ir a peor, pero como dices, no tiene por qué ser así, todo es cuestión de romper las cadenas y caminar hacia la libertad de lo que uno quiera hacer, sin tener miedos, que son esos miedos nuestras cadenas que nos impiden decidir.

    Un beso.

  • Siempre mirar al frente pero los recuerdos del pasado pueden ir en una mochila, siempre que no suponga una carga. Yo creo que el miedo no es a romper con el pasado sino a cualquier cambio, incluso cuando se tiene más que ganar que perder; nos hemos vuelto animales sedentarios… en todos los aspectos.

    Un abrazo.

  • En mi opinión, la vida es un conjunto de etapas que vamos cumpliendo sucesivamente. Unas son llanas, cómodas y placenteras; otras son durísimas etapas de montaña, en las que estamos expuestos hasta que nos dé una “pájara” y perdamos muchos minutos. Cada etapa es diferente y hay que afrontarla como tal. Entiendo que de todas sacaremos alguna enseñanza y guardaremos mejor o peor recuerdo.
    Pero la vida nunca va hacia atrás. Lo de ayer, lo de hace un minuto, ya es historia. Si esa historia nos sirve para tener una vida futura mejor, recordémosla. Si es una rémora que afecta a nuestra felicidad, tratemos de olvidarla; al menos tratemos de que no afecte al nuevo día que vamos a vivir mañana. ¡Que seas muy feliz!.
    Un fuerte abrazo.

  • Puede haber momentos en la vida en los que sí sea necesario romper con algo. Y ese algo no tiene por qué ser solamente el pasado, romper con el presente puede ser incluso más difícil. Pero esos momentos duros de ruptura brusca podrán contarse con los dedos de una mano a lo largo de toda una vida. Creo que la evolución continua es un elemento más frecuente en la existencia de una persona. Y también es complicado, porque implica la misma atención que la ruptura y la misma actitud para no dormirnos en los laureles, sobre todo si esos laureles no nos gustan. Quizá manteniéndonos alera durante esa evolución continua podríamos limitar más el dolor de la ruptura total.

  • El miedo al cambio…
    Una situación dolorosa, pero menos que no hacer nada, aunque en el momento no lo acabes de creer

  • Nada más paradójico en la vida que el cambio. Pareciera que a los humanos nos diera un miedo casi siempre que nos enfrentamos a estas situaciones, y sin embargo, el cambio es tan natural y tan parte de la vida como la vida misma. Es el unico camino para mejorar y la forma natural de la existencia. Me recuerda una frase que me encanta:
    “Uno no sabe nunca lo que resulta si las cosas cambian de repente; ¿pero sabe uno lo que resulta si no cambian?” Elias Canneti

  • Carlos Iván

    Comparto con Ustedes un post extraído del blog Osho Maestro donde Osho habla del cambio:

    El cambio es simplemente la misma estructura de la vida

    “La experiencia de toda tu vida apoya el hecho de que las cosas van cambiando. Nada permanece estable; tú no puedes aferrarte a nada en un mundo cambiante. Querías hacer de tu amistad algo permanente pero tu deseo está contra la ley del cambio, y esa ley no va a hacer excepciones. Simplemente continúa haciendo lo suyo. Cambiará —todo.

    Quizás a largo plazo un día comprenderás que fue bueno que no te escuchara, que la existencia no se ocupara de ti y que sólo siguiera haciendo lo que quería hacer… no según tu deseo.

    Podrá tomarte un poco de tiempo el entender. Tú quieres que este amigo sea tu amigo por siempre, pero mañana él se vuelve un enemigo. O simplemente —“ ¡Desaparécete! ”, y ya no está más contigo. Alguien más llena el vacío quien es un ser muy superior. Entonces de repente te das cuenta que fue bueno que el otro se fuera; si no te habrías quedado estancado con él. Pero todavía la lección no ha ido tan profunda de manera que dejes de pedir permanencia.

    Tú comenzarás a pedir permanencia con este hombre, con esta mujer: ahora esto no debería cambiar. No has aprendido realmente la lección de que el cambio es simplemente la misma estructura de la vida. Tienes que entenderlo y fluir con ello. No crees ilusiones; no van a ayudar. Y todos están creando ilusiones de diversos tipos…”

    Osho, The Path of the Mystic
    http://osho-maestro.blogspot.com/

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