Mendigando en Barcelona

Debajo tenéis un enlace con el mejor texto que he leído en los últimos años, acerca de una experiencia personal tan traumática como sanadora. Sé que es de una vastísima extensión, pero también sé que algo muy profundo resonará en el interior de quienes se sumerjan en su lectura, pues un relato tan impactante a nadie puede dejar indiferente.

http://www.srmutante.com/mendigando-en-barcelona/

 

 

6 comentarios

  • Mayte

    Me he acercado al enlace que has colgado, ¡y ha sido francamente alucinante! El chico tiene unas narices de tomo y lomo, y su acción le ha acercado al auténtico fondo del ser humano, que no es otro que la bondad, siempre que no esté corrompido por los mil y un estímulos materialistas que pululan por nuestra sociedad.

    Es algo muy grande lo que ha hecho este chaval, y su hazaña le ha llevado a superar sus miedos y saber que es más fuerte de lo que pensaba, algo que deberíamos tener en cuenta la inmensa mayoría de los mortales cuando nos sentimos acobardados y atemorizados.

  • Nos hacía mucha falta un texto así, alguien tenía que escribirlo. Vivir la experiencia, sobrevivirla y volver para contarlo. Este hombre, con su “experimento”, nos ha sacudido, ha puesto en evidencia lo dormidos que estábamos, lo pobres que somos teniéndolo todo. Una lección de dignidad bañada en salsa de gónadas. Hay experiencias que taladran, que te erosionan, pero que te hacen mejor. Mi admiración y mi respeto. Hoy he aprendido, hoy no será el día en vano. Gracias.

  • Entré unos segundos para dejar mi huella en ese enlace, pero es que ahora no puedo leerlo porque es largo y es la hora de comer, pero en cuanto pueda, volveré a ese enlace porque me interesa conocer esa experiencia traumática.

    Un beso.

  • emilio

    No sé dónde encuentras estos blogs, Fernando. Pero en este caso, gracias por acercarnos un testimonio que debería estar presente en los medios de comunicación en lugar de tantas paparruchas como nos venden. Por cierto, la prima de riesgo está a 499…

  • Gracias por el enlace, Fernando. La vivencia que narra el compañero es, ciertamente, tan dura como enriquecedora. Parece mentira que estemos en el estado actual de tener que ponerle huevos al asunto, como él, para descubrir su auténtico yo, desnudo de toda contaminación sistémica. Dos de los peores males de nuestra sociedad son la falta de sentimiento de responsabilidad individual por los propios actos y, concecuencia de éste, el escaso interés en intentar meterse en la piel del otro para intentar solventar problemas, proponer soluciones, entrar en contacto con lo mejor del ser humano, en definitiva.

    Salutacions de uno de los miles de barceloneses nativos, económicamente “mendigos” que no dejan de agraceder día tras día la solidaridad familiar gracias a la cual pueden, al menos, vivir bajo techo. Mientras, ahí fuera, miles de bloques tapiados y muchos más de pisos vacíos siguen siendo objeto de especulación. Ni 300.000 ni 200.000 euros. La propiedad es un lujo. La sociedad no necesitat de un lujo como este. Necesita de un techo como una necesidad básica. Con eso no es especula. La única salida, incluso para esta panda de criminales va a tener que ser la del alquiler social. La compra de vivienda se terminó para el económicamente ya indigente ciudadano medio hispanistaní. Me alegro por eso y no me alegro, porque mucha gente sigue sin querer entender la profundidad y durabilidad de los cambios que están teniendo lugar y que nos están imponiendo. El problema lo tenemos ya aquí a la vuelta de la esquina y es mucho más grave: se llama hambre.

    Salutacions!

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