Mi spam y yo

Que no me interesa un Rolex a mitad de precio, que con el Casio que tengo me sobra. ¿Para qué quiero ese peluco? ¿Para que me lo roben? Yo salgo más tranquilo con mi reloj japonés, que pesa menos y no necesita incluirlo en Santa Lucía. Además, hoy día hasta el microondas tiene uno, aunque bien mirado tampoco voy a salir a la calle con él.

¿Cómo coño saben que uso gafas? A simple vista parece buena oferta, pues con láser te operan de la miopía y el astigmatismo, y lo puedes pagar en cómodos plazos. Voy a leer la letra pequeña que viene debajo. “Plazos referenciados al euribor a un año”. Entonces no, porque me acabaría saliendo por el precio de un garaje en Vallecas.

Agrandamiento de pene sin intervención quirúrgica. No me mola. Ya sé que los negros lo tienen de medio metro y el mío no es precisamente XL, pero como dicen los gallegos, mejor no meneallo, con perdón. Si alguien quiere ver colas largas que se vaya a la carretera de La Coruña.

Pero si ya he dicho que no me lo quiero agrandar, ¿para qué me ofrecen ahora cien pastillas de Viagra? Yo hago lo que puedo y la herramienta todavía me funciona. El día que deje de hacerlo veremos los seriales en la tele y escucharemos los maitines de Jiménez Losantos en la COPE, que bajan la líbido mogollón.

Esto debe de ser un error, porque no conozco a ningún congoleño y jamás he estado en Torremolinos. ¿Cómo es posible que este señor de apellido impronunciable, que en paz descanse, me haya elegido su heredero? Si por lo menos apareciese una foto, a lo mejor le podría conocer de vista.

¿Que participe en una cadena solidaria para la reinserción de Paris Hilton? De eso nada. Sólo lo haría si fuese para reinsertarle un cerebro nuevo. Ojalá hubiese sido ella quien me hubiese nombrado heredero, y no el congoleño de arriba. Y que conste que no es por racismo, sino por materialismo, pues apuesto a que ella tiene más viruta.

Últimos pisos a la venta en Seseña. Supongo que deben de referirse a los cinco mil últimos. No me compro yo un piso en el erial de Paco el pocero ni jarto cubatas. Hasta que no vuelva mi Gabilondo y me tranquilice con la economía, lo más que haré será echar mis cuatro euros semanales a la Primitiva.

Que no me marcho de viaje, joder. Acabo de volver de uno sin las maletas, gentileza de Iberia. Me da igual que me ofrezcan un 2×1, aunque sea con T.I. Yo me fui con un equipaje y mi único deseo era volver con Todo, Incluido mi equipaje. Además en Cancún hay muchos huracanes y para ver a mis vecinos ya tengo el portal y el ascensor.

Un comentario

  • Anonymous

    ¡Divertidísimo! Es que el correo spam es así: una pura basura. Te bombardean con cosas que ni por asomo las comprarías, y te sugieren afiliaciones a proyectos inusitados. ¡Que no, coño, que no! jajajajaja

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