Miedo escénico – Pastora y Sabina

‘Miedo escénico’ es una expresión que acuñó Jorge Valdano hace treinta años y que ya forma parte del lenguaje popular. En el siguiente podcast de ‘Citas contigo’ hablaré acerca de este asunto, apoyándome en las crisis de pánico que recientemente afectaron a Pastora Soler y Joaquín Sabina. Terminaré apuntando la manera de superarlas y no dejarse aplastar por la responsabilidad.

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6 comentarios

  • Domingo

    El miedo escénico viene de muy atrás, de tiempos sin Twitter ni YouTube. Basta recordar la figura del torero Curro Romero y sus famosas `espantás´ por los motivos más diversos: que si el toro me ha mirado mal, que si el público no está receptivo, que si la arena de la plaza no sé qué o no sé cuántos. Claro, que el andoba se jugaba la vida. Resulta llamativo que artistas de esta veteranía y ya consagrados, como Pastora y Sabina, sufran de `cagálisis´. Pero supongo que es normal cuando empiezas a tener un legado y te puede la presión por defenderlo. Y qué coño, que son humanos, como bien apuntas.
    P.D. Desconocía lo de la calle Relatores. Estás hecho todo un Google Maps. ¡Juas!

    • Jajajajaja. Sabina ha comentado que vive en la calle Relatores en más de una ocasión, pero tiene vistas también a la plaza Tirso de Molina. En cuanto al tema en cuestión, es cierto que la responsabilidad es muy grande, sobre todo cuando estás consagrado y quieres entregarte al 100% a tu público. Demasiada presión para artistas que, al fin y al cabo, son humanos como tú y como yo.

      Un abrazo, Domingo.

  • Aunque no tengo datos suficientes para afinar mi comentario todo lo que me gustaría, no creo que se puedan meter en el mismo saco el caso de Pastora y el de Joaquín. Este ultimo, llevaba al parecer más de 5 años sin dar un concierto en solitario y tampoco es lo mismo realizar esta faena con 60 que con 65 años. Además, Joaquín además de haber atravesado una fuerte depresión (caso que no conozco que haya tenido pastora) padeció una dolencia cardíaca. me parece que estos antecedentes no son las mejores condiciones para enfrentarse a ese concierto. Si te fijas en Victor manuel o Serrat, cuando dan un concierto van acompañados de sus amigos con los que van alternandose y en los que se apoyan (músicos aparte).. En fin, creo que el concierto de joaquín estuvo mal planificado…aparte de otras suposiciones que como son solo eso no quisiera decir en público.
    Bueno, Ulises (!), un abrazo y que tengas unas Felices Fiestas.

    • Ay, esas suposiciones. Es cierto que Joaquín Sabina está muy cascado, querido Emilio, pero sorprende por qué muy pocos días después sí puedo dar el concierto en perfectas condiciones. De hecho la ‘pájara’ del primer concierto le entró cerca del final, se agobió mucho y se marchó del escenario. Además de su merma física, que evidentemente influye, no hay que obviar que el deseo de cantar bien, de gustar, sobre todo sabiendo que no te quedan muchos años en activo, puede presionarte hasta dispararte la ansiedad.

      Un abrazo, Emilio.

  • Bernardo

    Felicidades,me ha encantado el audio.
    El temor a una valoración negativa y a una pérdida de simpatía por parte de los demás puede llevar a un deterioro psíquico grave.Las personas perfeccionistas tienden a padecer mucho estrés,quieren resultados excelentes y eso necesita de mucho tiempo y dedicación.Estoy de acuerdo contigo en la necesidad de fluir y no autoexigirse hasta extremos insoportables.Eres muy valiente al exponerte ante los demás y compartir los audios,mucho ánimo.

    • Muchas gracias, Bernardo. Creo que si uno quiere ser sincero, tiene que hablar desde las tripas, porque de lo contrario estás engañando tanto a la gente como a ti mismo. El perfeccionismo, el puñetero perfeccionismo, puede llegar a destrozarnos. Querer ser tan perfectos para agradar, como bien comentas, puede acabar degenerando en alguna patología psicológica. No hay nada peor que estar a expensas del aplauso y la aprobación de los demás.

      Un abrazo, Bernardo.

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