Nada importa nada

“Nada importa nada” es una cita de un filósofo presocrático, con la que Fernando Sánchez-Dragó comienza su libro de temática espiritual titulado ‘El sendero de la mano izquierda’. Hay que reírse más y dramatizar menos porque, al final de la vida, siempre te das cuenta de que sufrimos demasiado por cosas que carecían de relevancia. Sé que es fácil de decir y no tanto de aplicar, pero no nos queda otro remedio si queremos salir adelante ante las pruebas vitales que nos toca pasar. Gracias por seguir ahí, amigos.

nada

6 comentarios

  • Sergi Peña

    Gracias por seguir ahí. Hoy justamente me he pillado un berrinche por temas laborales. A mis casi ya 40 y con un carácter algo perfeccionista sigo perdiendo esa sensatez de la que hablas (que no es que sea un insensato!) pero a veces perdemos la perspectiva, el relativizar, lo que de verdad importa porque al final como bien dices Fernando, todos acabaremos en el mismo sitio y de eso no nos podremos escapar. Un abrazo

    • Bienvenido, Sergi. Los berrinches a veces viene bien porque sirven para soltar la ira que llevamos dentro, pero en exceso acaban haciéndonos daño. Al final, todo acaba pasando. Me gusta especialmente una frase que dice algo así: “Piensa que todo terminará bien, porque si no ha acabado bien, es que todavía no es el final.”

      Un abrazo.

  • “Hay que reirse más y dramatizar menos”. Es una gran verdad que he podido constatar a través de los años. Mi caracter “perfeccionista”, me ha hecho vivir de forma innecesaria, más de un berrinche inútil.
    Fernando, te había “perdido” y me alegra mucho reencontrarte en este nuevo Blog.
    Un abrazo

  • Domingo

    Totalmente de acuerdo. Tendemos a sobredimensionar lo que nos pasa, consideramos que nadie ha pasado por ahí antes ni lo hará después. Nos creemos pioneros cuando la mayoría de veces tan sólo somos espectadores del mogollón. No hemos calibrado bien nuestra posición en el mundo, de ahí los desajustes. Que nada importe nada no debiera concebirse como un llamamiento al pasotismo, postura tan negligente como su contraria pero por el otro extremo, más bien debiera ser una llamada de atención, un buen sitio del que partir.

    • Efectivamente, tendemos siempre a sobredimensionar lo que nos ocurre, a hacer una tragedia de nuestras vidas. Las cosas, al final, tienen la importancia que tú les quieras dar, ni más ni menos. Y como seas de esa clase de personas que tiende a dramatizarlo todo, estás perdido, Domingo. Afortunadamente creo que no es tu caso 😉

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