Noviembre

El mes que inauguramos despide al anterior con la noticia de que los dineros se están marchando del país a toda velocidad. Casi 250.000 millones de euros han desaparecido de España entre enero y agosto del 2012. A nadie tiene que extrañarle este dato, propio de una economía que se ha venido abajo como un castillo de naipes. ¿Qué podemos esperar de este mes de noviembre, además de una huelga general en dos semanas? Pues más de lo mismo: el paro seguirá aumentando y el consumo seguirá cayendo. Las compras navideñas que tradicionalmente solían anticiparse para evitar la subida de precios de diciembre, sospecho que quedarán reducidas a algo testimonial. No hay un euro en los bolsillos porque nos lo hemos fundido todo y ahora toca ahorrar, ahorrar y ahorrar, un verbo que se nos olvidó conjugar durante la pasada década.

Que este otoño vaya a resultar especialmente frío es también consecuencia de nuestra mala cabeza, no todo va a ser la culpa de la banca y los políticos. El demencial endeudamiento hipotecario, pagando auténticas fortunas por cuatro paredes y añadiendo al lote el todoterreno de turno, nos ha traído hasta aquí. Tras fundirnos nuestros ingresos de los próximos 25 años, el consumo se ha desplomado. El otro día, ojeando un reciente informe del Instituto Nacional de Estadística acerca de las dificultades económicas de los hogares por Comunidades Autónomas (pág. 8), constaté nuevamente que las pensiones de los abuelos están salvando los muebles de gran parte del país. Salvo Euskadi, Navarra, Aragón y Cantabria, donde capean el temporal lo mejor que pueden, en el resto de autonomías la tendencia es dramática, especialmente en la mitad sur y el Levante. Incluso Cataluña y Madrid presentan elevados porcentajes de familias asfixiadas económicamente. Lo normal es que la situación continúe agravándose, entre otras cosas porque de una u otra manera se las ingeniarán para bajar las pensiones, que nadie tenga la menor duda.

Y tras semejante perorata catastrofista, la pregunta inmediata es la siguiente: ¿qué se puede hacer para salir de ésta? La respuesta es igual de inmediata: ahorrar, quien pueda, y deflacionar (bajar precios), sobre todo en vivienda. Como he repetido hasta la saciedad, hoy estamos sufriendo las consecuencias de cuadruplicar especulativamente el precio de un bien de primera necesidad como es la vivienda. No podemos seguir derrochando el dinero en cuatro paredes, entre otras cosas porque ese dinero ya no está. Tenemos que aprender a vivir con menos, y para eso es fundamental ahorrar como lo hicieron nuestros padres. Pero también es fundamental, insisto, que la vivienda nos cueste como a nuestros progenitores. Sólo así algún día podremos levantar cabeza. De lo contrario, ni este noviembre ni el del 2018 atisbaremos los tristemente célebres ‘brotes verdes’.

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13 comentarios

  • En nuestro pecado llevamos nuestra penitencia…
    Sin embargo me deja frio el que los políticos no se hayan enterado de que esto tambien va, y mucho, con ellos
    Los holandeses (Deuda AAA) van a reducir el número de provincias de 12 a 5 y van a fusionar los ayuntamientos para que ninguno tenga menos de 100.000 vecinos. De los 415 que tienen hoy, solo 25 tienen más.
    Y aun nos extrañamos de que nos pongan condiciones para que ellos nos presten pasta…
    Hasta que no venga alguien y lo explique clarito, aunque le cueste el cargo, seguiremos dando palos de ciego

    • Fernando Solera

      Yo creo que la señora Merkel ya se lo ha dejado claro a Rajoy. De hecho si no ha habido rescate todavía ha sido, en mi opinión, porque Marianico el corto no se quiere dar por enterado, y está dejando pasar el tiempo, a ver si cuela. Pero Alemania y el resto de países no tragan, porque serán guiris pero no gilipollas. A ti qué te voy a contar, si eres un guiri profesional 😉

  • emilio

    Bueno Fernando: al parecer soy el primero en llegar hasta esta ‘playa’. He visto que has introducido cambios en tu blog y ¿en tu CMS?
    Espero que con los cambios te vaya muy bien…
    Respecto a lo que nos cuentas hoy, te diré que es difícil distinguir entre lo que es una perorata catastrofista y lo que es un discurso realista. Yo creo que ni tu primo mariano sabe la diferencia 🙁
    En cuanto a lo de ahorrar, no sé si me creerás que desde que soy profe les vengo diciendo a mis alumn@s que uno de los cambios que necesita este país es precisamente ese: gastar menos de lo que ingresamos.
    Pero este “vicio” de gastar más no es nuevo. Es un vicio histórico. Por lo menos desde Carlos I de España y V de ¡Alemania! época en la que, a pesar de las inmensas cantidades de plata ( y en menor medida de oro) que llegaban de América, obligó a Felipe II a declararse en bancarrota hasta en 3 ocasiones.
    Creo que desde entonces la mayoría de los españoles vivimos (metámonos todos) al día. Y no me digas que eso no es así porque tu primo o tu abuelo lograron ahorrar x pesetas.

    • Fernando Solera

      Gracias por tu amable comentario acerca de los cambios. En cuanto al CMS, sigo usando wordpress, que me resulta muy versátil cómodo.

      Y respecto a lo que dices, haces muy bien en inculcarles a tus alumnos la virtud del ahorro. Pocas lecciones mejores podrán recibir en la vida (no estuvo mal la que yo recibí en la universidad sobre la extrema importancia de saber decir ‘no’). Tienes razón en lo que comentas de que, en cierto modo, lo llevamos en los genes. Quizá ésa sea una de nuestras desgracias. En el fondo creo que somos un pueblo maldito.

  • Domingo

    No diré que España sea un Estado fallido, que eso son palabras mayores, pero sí que es un país altamente disfuncional. Localizar a los culpables lo hacemos todos muy bien, pero proponer soluciones eso ya es harina de otro costal. Bueno, basta con meterse en cualquier taxi para saber cómo arreglar esto, pero ya me entendéis. El diagnóstico está hecho, ahora resta que quienes tienen competencias para meter el bisturí lo hagan, antes de que la metástasis del sistema se nos lleve por delante.
    P.D.: Querido Fernando, sólo por ver tu foto de cabecera de blog deberías cobrar entrada. xD Molas demasiado, y lo peor es que lo sabes. ¡Ja,ja,ja,ja! 😉

    • Fernando Solera

      Si la solución está clara, efectivamente. El problema es que el cirujano no quiere operar, porque hacerlo implica desmontar redes clientelares fortísimas.

      Celebro que te haya gustado el cambio 😉

  • Bernardo

    Pero vamos a ver……nos contradecimos continuamente en lo que está ocurriendo y sus consecuencias.
    ¿que sector de la economía va a crear empleo en el corto plazo,digamos en 2/3 años?
    Si el consumo interno de un país como España se viene abajo,ya nos podemos atar los machos,sobraran más y más pequeños comercios,autónomos,etc,etc,es decir más y más desempleo,
    Si España y muchos otros países crecieron tanto, fue gracias a dinero barato,burbujas varias,créditos para todo y poco más,lo que quiere decir que la crisis como tal, era una situación que tarde o temprano llegaría,si o si.
    Ya sabemos que no podemos crecer y crecer indefinidamente,ahora el crecimiento se traslada o otra zona del planeta y aquí pintaran bastos,fuga masiva de ciudadanos o otros lugares,fuga de capital y empresas extranjeras,bajada brutal de salarios y condiciones laborales,lucha de clases y sus consecuencias de seguridad,salubridad,convivencia.
    De nuevo vamos a tener al señorito,al capataz,a Don Pepe,y con ellos la involución a una España que creíamos superada y que ha vuelto para quedarse.

    • Fernando Solera

      Y el consumo se está viniendo abajo porque lo inmobiliario está asfixiando nuestros bolsillos. No puede ser que por comprar/alquilar una vivienda, o por querer poner un negocio en un local comercial u oficina, pretendan seguir cobrándote un ojo de la cara. En fin, que el sector inmobiliario sigue teniendo secuestrada a la economía. Mientras eso no se solucione, nos esperará un país como el de hace sesenta años, durante la posguerra. En este blog me he hartado de avisarlo. Toca vivir muy austeramente, y eso para muchos va a ser jodido.

  • Mayte

    La estadística de la situación de los hogares es apabullante. Me he quedado patidifusa del poco o nulo dinero que tienen la mayoría de familias para hacer frente a contratiempos. Como esto no cambie, me veo en la España de la posguerra a no tardar mucho.

    Por cierto, muy chulo tu cambio de look. Estás muy guapo 😉

    • Fernando Solera

      Gran parte de las familias están secas económicamente, sobre todo por el terrible esfuerzo que tienen que hacer para pagar su vivienda. Como sigamos así nos iremos al hoyo de cabeza.

      Celebro que te haya gustado el cambio 😉

  • La fuga de capitales una excelente noticia para el hundimiento del país y, a su vez, para sentar las bases sociales para el fin del régimen partitocrático-financiero actual. Luego, la huelga del 14N es otro paripé de los sindi_untados para justificar ante la sociedad que hacen algo más que continuar viviendo agarrados a las limosnas que les lanza la partitocracia. Su credibilidad se acerca vertiginosamente a cero, puesto que cada vez es más la gente que se da cuenta que la verdadera función de estos otros mamporreros al servicio del régimen es el de actuar como mecanismos de contención social para proteger los intereses de los que permiten liberar su inmoralidad, que es lo único que tienen liberado. El tema del consumo es algo que no se recuperará jamás, más cuando parte de la estafa económica actual tiene su origen en la sobrecapacidad productiva de la mayoría de economías más potentes, en un entorno de cada vez más escasez de recursos, las llamadas “commodities”. Aquello que sí que es realmente dramático es el para, cuya tasa de halla maquillada con hectolitros de típpex, disimulada por la reducción de la población activa producida per efecto de la emigración al exterior. A pesar de esto, la tasa sigue subiendo. Acojonante. La capacidad de ahorro es prácticamente nula y la gente está endeudada hasta las trancas (y lo que es peor, acojonada por lo que pudiera pasarle si deja de pagar, eso la gente que aún continúa pagando a los criminales financieros/bancarios/partitócratas).

    De momento, a la espera que los acontecimientos se vayan precipitando aún mas, y la situación económico-social-moral agravando, seguimos viviendo en un país de chorizos subido al carro de una suicida estanflación, en el que lo único que se está deflacionando (y mucho) son los salarios, a la vez que los precios de la mayoría de bienes y servicios (tanto los básicos como los absolutamente banaes) no paran de subir, como la carga impositiva… la más alta ya del hemisferio norte en relación a la capacidad adquisitiva de los ciudadanos.

    Salutacions!

    • Fernando Solera

      Jo, Samuel, tus comentarios son un artículo en sí mismo. Qué decirte que no sepas ya. Lo suscribo de principio a fin. Estoy de acuerdo contigo en que seguramente cuanto peor, mejor. Esto tiene que estallar por algún lado. Está claro que no volveremos a los días de vino y rosas de la pasada década, pero algo tenemos que hacer para evitar esta pobreza que nos está asolando. Como bien apuntas los precios siguen subiendo, especialmente los de la energía. Ya veremos cómo va a pasar la gente este invierno, sobre todo quienes vivan en zonas del norte o del interior donde el frío se manifiesta con tanta crudeza. Quizá en un futuro el clima condicione la vida de la gente hasta tal punto, que se convierta en un factor a tener muy en cuenta a la hora de elegir el lugar de residencia. No es lo mismo vivir en Burgos que en Almería, si hablamos en términos de costes energéticos.

      Salutacions!

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