Perdonar no significa regresar

Perdonar es una cosa, y otra muy distinta pasar por alto las injusticias y los atropellos. Digo esto porque voy a responder a Ricardo (nombre ficticio), un seguidor del blog que me ha escrito privadamente para confiarme la grave depresión que sufrió por culpa de una madre y un padre que le trataron de manera tan injusta como cruel. Tras tantas vejaciones, ahora su progenitor se ha puesto en contacto con él para retomar la relación. En este podcast que dedico a Ricardo, he compartido algunas reflexiones del artículo de Juan Carlos Jiménez titulado ‘Perdonar: un término poco comprendido’.

perdonar

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8 comentarios

  • Ricardo

    Gracias Fernando por tus palabras de aliento, tanto en el mail que me enviaste como en este podcast. Me quedo con todo lo que dices, pero en especial con lo de que ya no tienen ningún derecho a exigirme nada quienes nada bueno hicieron por mí cuando me sentía morir.

    Gracias de nuevo. Tu blog me ayuda a vivir. No lo dejes.

  • Bernardo

    Cuando se pone nombre y apellidos a las tragedias de la vida estas toman otra dimensión.
    Voy a escribir algunas frases para dar mi pequeña aportación sobre el tema del perdón.
    El perdón es un favor a ti mismo.
    El tiempo y la distancia, dos aliados en la resolución del conflicto.
    El olvido no debe sustituir al perdón, nunca se olvida, por lo tanto, hay que perdonar.
    Dominar tus pensamientos es clave, intentar darle un sentido a esa dura experiencia y aprovecharla para ser mejor persona.
    Y por último, un abrazo a los dos, Ricardo y Fernando.

  • Domingo

    Ya se dijo en este blog en una ocasión que la familia a veces es sólo un nido de alacranes psicopáticos, y este caso viene a añadir una tesela más al mosaico de esa abyección. El dolor no necesita exégetas, habla por sí mismo, así que sólo puedo sumarme a la alegría de que Ricardo esté consiguiendo salir del túnel donde lo metieron sus progenitores. Desde aquí, mi cariño y mi ánimo.

    • Y a ti qué te puedo decir, querido Domingo. No nos conocemos en persona pero llevamos casi una década conectados virtualmente. Sé que eres muy buena gente y que tus palabras de gran escritor son siempre sinceras. Un abrazo para ti con el afecto de siempre.

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