Precarios a los 31

Diario ADN. Edición Madrid. Jueves 31 de mayo de 2007. Página 3. Leo: “Precarios a los 31 años. Un 47% de los jóvenes madrileños tiene un contrato temporal”. No me hará falta recordarte que hace sólo cinco días se celebraron las elecciones municipales y autonómicas. Supongo que en tu municipio y tu comunidad te habrás hartado de escuchar promesas que caducaron el pasado domingo 27, a las ocho de la tarde. No es que uno tenga la precisión de Phileas Phog, sino que a esa hora se cerraron los colegios electorales. Ya no hace falta seguir mintiendo a la masa de borregos que cree lo que decimos en campaña, cuando se enciende el piloto rojo y nos dicen que entramos en directo en el telediario.

Aunque la noticia del citado periódico hace referencia a la Comunidad de Madrid, es perfectamente extrapolable a cualquier otra de nuestro país. Me da igual que tu acento sea gallego, asturiano, murciano, canario o el de Bono. Es el mal endémico nacional, la precariedad laboral, o como me gusta llamarlo, el terrorismo empresarial. La OCDE ha puesto el grito en el cielo, anunciando que España está a la cabeza de la Unión Europea en lo que se refiere a la neoesclavitud. Para que luego algunos detractores me acusen de avergonzarme por ser español, arguyendo que con Franco no estábamos a la cabeza de nada. Al menos en aquella época no había ETTs, chiringuitos pensados exclusivamente para sangrar al desesperado trabajador, considerándolo una vulgar mercancía.

No puedo entender a un país que se moviliza masivamente contra la excarcelación de un terrorista o contra la guerra en un lugar que sólo conocen por Matías Prats, y sin embargo no quema las calles cuando la maquinaria inmisericorde del Estado está aniquilando a toda una generación. La prole del baby boom de los setenta, es decir, todos aquéllos que ahora cuentan entre veintisiete y treinta y siete años, ha sido masacrada. Una generación teóricamente bien preparada que está siendo fagocitada por un sistema que quiere universitarios de tres carreras, a ser posible una en Harvard. ¿Por qué contratar indefinidamente a una persona y darle estabilidad, si sale más barato contratarlo temporalmente? Y eso sin contar la docilidad inherente a los mileuristas basureros.

Cinco días después de las elecciones sólo se habla de Navarra, De Juana, ETA, Miguel Sebastián, el 11-M y la guerra de Irak. Los problemas reales de los ciudadanos dejan de ocupar portadas en los grandes medios de comunicación y líneas en los discursos de los mismos políticos que nos prometieron salud, dinero y amor si trincaban ellos la poltrona, claro. De las prejubilaciones, el paro, los contratos basura, los impuestos, la burbuja inmobiliaria y sus hipotecas volverán a hablar dentro de cuatro años a sus ingenuos votantes.

2 comentarios

  • Anonymous

    No es un problema de política gubernamental, pues igual da el PSOE que el PP o quien sea. Son los mismos perros con distintos collares. Lo que sí importa es la sociedad en que nos vemos inmersos, y el capitalismo aberrante, ahora llamado liberalismo, que impera. El asunto es ganar pasta a troche y moche, pisando a quien haga falta y, por supuesto, masacrando a los jóvenes trabajadores, a los inmigrantes y a todos los que se dejen. No, si ya tienes razón cuando dices que, al menos, Franco trataba de forma más digna a los trabajadores. TANA

  • Anonymous

    Tengo a un hijo de 28 años con contrato temporal desde hace año y medio, y ya veremos si consigue el indefinido. Otra de mis hijas ha terminado la carrera y pretende colocarse en lo suyo; le auguro un negro porvenir, para mi desespero y el de su madre pero, a los gobernantes, sean los actuales, pasados o los venideros, sólo les interesa e interesará pactar con ETA a conveniencia y llenarse los bolsillos para luego echar a correr sin mirar atrás.
    Profesor Sibelius

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