Quien salva una vida, salva al universo entero

Hoy he visto la muerte de cerca y os puedo asegurar que impresiona mucho más que en la tele. He podido presenciar cómo han salvado la vida de un hombre que parecía estar perdido para siempre por culpa de un infarto fulminante. Sin embargo, gracias a la ayuda de los sanitarios y de un héroe anónimo, este hombre podrá seguir entre nosotros. Todo ha pasado muy deprisa aunque el tiempo se hacía eterno.

Vaya desde aquí la gratitud de todos los que hemos presenciado su lucha incansable por mantener con un hilo de vida a un moribundo mientras llegaba la ambulancia. No subestimemos jamás nuestros actos porque, cada uno de nosotros, a su manera, también puede salvar vidas.

Os dejo con el podcast de hoy. Gracias a todos.

vida

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4 comentarios

  • Ese mecánico maduro y padre de familia del que hoy nos hablas ha tenido mucha suerte. Veo que recalcas la “casualidad” (como queriendo decir que no crees en ella) de una persona que pasaba por allí y le aplicó un masaje cardíaco. Como diría un amigo “estaría escrito” que no muriera en ese momento, porque conozco casos muy directos en los que no ha habido tanta suerte…a pesar de la presencia de un médico.
    Salvar una vida debe causar ( al salvador) unas sensaciones y sentimientos extraordinarios. Los que no hemos tenido esa suerte, tendremos que conformarnos con acciones más prosaicas para intentar salvar, si no el universo, al menos el planeta: separar basuras, no derrochar el agua, combatir el consumismo…

    • Ninguna acción es pequeña, querido Emilio. Todo está encadenado, conectado, y por eso pienso que nada es fruto de la casualidad. Tu trabajo diario de formar buenos ciudadanos desde las aulas, es algo que el mundo entero te debe agradecer.

  • Domingo

    Realmente es sorprendente lo que pasa cada día en los callejones de lo cotidiano. A saber qué milagros están ocurriendo por ahí mientras escribo estas palabras. Viviste algo similar a lo que viví yo hace muchos años (aún estaba en la carrera) en Plaza de Castilla. Un hombre cayó también desplomado en el subterráneo… aunque corrió peor fortuna que el mecánico de tu historia. Llegó el SAMUR y lo cubrió, y ahí se acabó todo para él. Salimos de casa como si fuéramos a volver siempre, he ahí el valor de estos podcasts, que nos dan la medida de lo mucho que somos pero a la vez de nuestra quebradiza naturaleza. Gracias, Fernando.

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