Quien siembra vientos recoge tempestades

En el podcast de hoy hablaré de las relaciones causa-efecto, desde el punto de vista de las malas consecuencias que acarrean nuestros malos actos. Cuando obramos bien, cuando vivimos y dejamos vivir, la vida fluye mucho mejor. No tenemos derecho a quejarnos si no estamos dando lo que deseamos recibir. Mira lo que estás ofreciendo y podrás comprender por qué estás recibiendo cosas que no te gustan.

Una vez más, gracias a todos por estar ahí.

causa-efecto

6 comentarios

  • Ya es bien cierto, Fernando, el mensaje del proverbio. De todos modos (será porque tengo un punto de desconfiado, jeje), estaría bien que todos los que siembran vientos recogieran las tempestades en vida, más que nada por sí luego resulta que la justicia divina termina siendo como la justicia terrena: una milonga.

    Saludos!

  • Domingo

    La vida tiene sus matemáticas, su propia lista de la compra. Todo lo que hacemos deja residuo, un rastro del que enorgullecerse o renegar. Y hasta cuando hacemos las cosas mal carecemos de método. Somos torpes, y a pesar de lo poco que estamos por aquí es sobrecogedor lo dañinos que podemos llegar a ser. Que el monzón no nos arruine la cosecha.

  • Bernardo

    Todas estas frases son estupendas, me estoy acordando del estribillo de una canción de Golpes Bajos(malos tiempos para la lírica), pues eso mismo pienso yo, los buenos valores,el humanismo…están en horas muy bajas.
    Muchos días me cuesta creer en el hombre, aunque te empeñes en hacer el bien, multitud de circunstancias te ponen en cuestión que vas en la dirección correcta,la corriente impone frases más dañinas, pisa o te pisaran,no te fíes ni de tu sombra ,bueno, se me nota que no ando muy optimista ¿verdad?.
    Como siempre, gracias por estar ahí.
    Saludos.

    • Es cierto que la realidad a veces es demasiado dura, porque hay demasiada gente que ve al prójimo como un enemigo a batir. Si no eres de esa clase de gente, lo vas a pasar mal, por eso siempre digo que hay que ser bueno pero no tonto, porque de lo contrario lo vas a pasar muy bien.

      Gracias a ti por estar ahí, Bernardo. Un abrazo.

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