Raimon Panikkar. In memoriam.

Acaba de morir un químico, un filósofo, un teólogo, un sacerdote. Ha fallecido un católico, un hindú y un budista. Pero por muchas etiquetas que le pongamos, jamás podremos definir a Raimon Panikkar, un hombre al que descubrí en el blog de Nosce. Hoy, como homenaje póstumo, quiero compartir con todos vosotros algunas de sus reflexiones más brillantes y reveladoras. Cada uno de ellas invita a una profunda meditación porque son, sin duda alguna, auténticas perlas de sabiduría.

“Benditos los que tienen la ignorancia infinita, porque no tendrán la tentación de juzgar el misterio de la vida. Para vivir no hace falta saber vivir. Para vivir tenemos primero que quitar los obstáculos, y el primero de ellos es el miedo. El miedo a la muerte es el disfraz del miedo a la vida.”

“Si yo no descubro mi unicidad, si yo no soy consciente de mi dignidad y de que aquello que yo debo hacer si no lo hago yo no lo hará nadie, entonces quedará para siempre un hueco en la realidad que nadie más podrá llenar. Cada uno de nosotros es único, no somos un número más. Cada uno de nosotros somos únicos, y encontrar la unicidad de cada cosa y de cada persona es la sabiduría.”

“¿Qué le pasa a la gota de agua cuando cae en el mar? La gota, sin duda, desaparece. ¿Pero yo qué soy, la gota de agua o el agua de la gota? Al agua de la gota no le pasa nada cuando desaparece en el mar.”

“La sabiduría consiste en reconocer la unicidad de un instante, es decir, que cada momento es único e irrepetible. Quien no vive el asombro y el milagro de cada día, no vive. Quien no viva ahora la vida eterna, que se despida de vivirla luego. Esa singularidad sólo la podemos vivir cuando renunciamos al pasado, que es sólo un recuerdo, así como al futuro, que es sólo una ilusión. No nos detenemos en el presente, no gozamos del presente. Aprovecha este momento, que es único.”

“La vida nos ha sido dada, y sólo se merece dándola. Y entonces soy feliz, dándola.”

“Quienes trabajan sólo por dinero en realidad son esclavos. Por eso no son felices, el trabajo es antinatura. Somos coautores de nuestro destino. Hay un factor que depende de cada uno de nosotros, y es el de hacer de nosotros una obra de arte. Hay que tener los ojos abiertos, y hacer las cosas porque quieres, no porque debes.”

Raimon Panikkar

Sólo cuando nos atrevamos a dar al mundo aquello que más queremos, y no lo que debemos, podremos ser felices y hacer de nuestras vidas, como dijo Raimon Panikkar, una obra de arte.

6 comentarios

  • Bernardo

    Me gustaría que alguien me explicara la frase “el trabajo es antinatura”.
    Cuando leo muchas de las reflexiones de personas sabias como este hombre, por una parte me da alegría inmensa y por otra una tristeza absoluta,me explico,yo, como muchas personas, soy un esclavo más del siglo 21,mi empleo no me llena en absoluto,efectivamente, trabajo por dinero,me he dejado llevar por mi destino,si cuento las horas que empleo en descansar y las del trabajo va a resultar que un 75% de mi vida pasa sin pena ni gloria.

    • Ignacio

      Mas que el trabajo en si, el verdadero problema es el sistema

      El sistema esquizofrénico y paranoide en el que vivimos que hace de nuestras vidas un sin sentido que alimenta el consumo compulsivo y obligatorio

      Desde mi punto de vista el “tipo de trabajo” es otro factor mas a tener en cuenta para no ser desgraciado pero no el único, puesto que si te ves forzado a trabajar mas horas de lo razonable para mantenerte a ti y tu familia, un trabajo idílico resulta ser en la practica otra ficción y pasa a ser una enfermedad.

      Cuando era pequeño se me decía en el colegio que un nuevo sistema se estaba creando que haría mas fácil la vida al ser humano y con mas tiempo libre; Esto resulto falso si comparamos la generación de mi padre con la mía, en la cual en la familia “tienen” que trabajar ambos padres para sobrevivir.

      La generación de mi padre dedicaba el 50% del sueldo del cabeza de familia a la vivienda por un plazo no mayor de 8 a 10años, después de lo cual ya tenían techo y cero deudas.

      Mi generación “fuerza” a que ambos padres trabajen y se dedica el 100% del sueldo de uno de los padres a la hipoteca de 30 a 40 años y el resto para los gastos generales. No olvidar que los muebles, electrodomésticos, coche, etc, se compran a plazos también.

      Resumiendo:
      El resultado ha sido bien distinto; se vive para trabajar, se trabaja para consumir, se consume para ser algo, lo cual al ser falso genera insatisfacción, que se suele solventar trabajando mas para consumir mas a la espera de ser alguien, lo cual nunca llega y se transforma en un circulo destructivo para esa persona y para el entorno.

      Nos deberíamos preguntar
      ¿Es necesario dedicar tanto tiempo de nuestra vida para tener unas condiciones mínimas de vida?
      ¿Porque con mis impuestos se financian cosas como operaciones de paz “llámese guerras”?
      ¿Por que tengo que avalar y aceptar votando a un u otro partido que siga alimentando este monstruoso sistema?
      Si viéramos a una persona causándose dolor y sufrimiento a si misma diríamos que mentalmente se halla enfermo, ¿no es el caso del sistema en el que vivimos, es decir nosotros mismos como integrantes?

      La NO personalización
      En el intento de comprender el ser humano siempre ha intentado personalizar las cosas con algo que pudiera ver con facilidad, pero en ello esta la trampa, pues eso es solo una imagen o manifestación transitoria de algo mas profundo.

      Ejemplo:
      La gente suele descargar su ira sobre el representante del partido A, cuando el sistema lo ve conveniente hace que el partido B ocupe su lugar, y con el tiempo y decepción la ira del pueblo se centra sobre el representante de B, y así sucesivamente el sistema va alternando a unos u otros

      Es como la gente que cuando alguien le señala una estrella ve solamente el dedo.

      Retomando la frase citada por Bernardo “el trabajo es anti-natura”; Esto me parece un ejemplo de identificación con solo un concepto del problema de la vida.
      Necesitamos proveernos de cosas necesarias para nuestra supervivencia y crecimiento como individuo, y eso lo realizamos a través del trabajo, pero el sacrificar nuestra supervivencia y crecimiento por el trabajo en si eso es una enfermedad.
      Si esto ultimo esta ocurriendo ahora, deberíamos ser mas perspicaces y “ver mas allá del dedo” y comprender que hay detrás de ello.

      Me he extendido mucho y lo dejo para meditar: ¿Que hay detrás de todo ello?

      Saludos
      jjlop2a@gmail.com

  • Mayte

    Bernardo,

    Yo, como tú, también he sido una víctima más de esta sociedad en cuanto al trabajo se refiere. Durante casi 30 años me he dedicado a pasar sin pena ni gloria por la vida, atada a un trabajo que no me satisfacía y que, es más, odiaba con todas mis fuerzas. ¿Que por qué lo hacía? Pues porque no me quedaba otro remedio: trabajar para subsistir, para llevarme un mendrugo de pan a la boca y poder cubrir mis necesidades básicas. Al final, tuve que replantearme mi vida: o continuar así, agotando día a día mi salud, la cual me estaba lanzando unos mensajes terribles y angustiosos de auxilio, o dar un golpe de timón a todo. A cambio: el desempleo pero la felicidad. El no tener para caprichos pero vivir a gusto y, para mí lo más importante, tranquila, sin ansiedades y recuperando mi mermada salud día a día, minuto a minuto.

    Te aseguro que el cambio ha merecido la pena, aunque tal vez yo no tenga las ataduras que otros puedan tener. Por fortuna, viajo muy ligera de equipaje, y hacer el hatillo y marchar de un sitio a otro – tanto con el pensamiento como con mis obras -, es algo muy sencillo. Tal vez es que poco a poco, durante mi vida, me fui desprendiendo de cosas que pensaba imprescindibles y que el paso de los años me demostraron que no lo eran.

    El paso es duro, el vértigo en el estómago impresionante al principio, pero la inmensa felicidad que sentí al liberarme y que hoy sigo sintiendo, maravillosa. No me arrepiento en absoluto. Como dice Panikkar, me sentía esclava, sufría, malvivía, maldecía cada día por tener que acudir a hacer algo que aborrecía. Hoy estoy reescribiendo mi vida, planificándola de nuevo, y sintiendo minuto a minuto que no me equivoqué cuando tomé la decisión que muchos consideraron alocada y sin sentido.

    Hoy me siento feliz, Bernardo. Eso vale más que 30 años con mis necesidades cubiertas pero la cabeza repleta de tristezas y frustraciones.

  • Más de 90 años sobre la Tierra y no sabía de su existencia. Fallo mío, eso seguro. Pero ahora que nos lo presentas, amigo Fernando, me da en la nariz que este señor se hubiera entendido a las mil maravillas con dos greñudos caballeros que ambos conocemos y que hacen vida en la Gran Vía. 😉

  • “El miedo a la muerte es el disfraz del miedo a la vida”. Frase muy poética, pero muy irreal. El miedo a la muerte es, en mi opinión, un instinto común a todos los animales.
    “… renunciar al pasado, que solo es un recuerdo, así como al futuro, que es solo una ilusión…”, es, en mi opinión, renunciar a la esencia del ser humano. Lo que nos diferencia del resto de seres vivos es precisamente nuestra capacidad de recordar (que a su vez nos permite identificarnos con nosotros mismos) y nuestra ilusión de un futuro. El resto de seres vivos, ni recuerda el pasado, ni planifica el futuro.
    La última frase, la de “Quienes trabajan solo por dinero en realidad son esclavos”, me parece muy bonita. Solamente le pongo un “pero”. No sé dónde habrá vivido, ni de qué se habrá mantenido este maravilloso hombre que acaba de morir, pero en la sociedad que hemos elegido vivir, o trabajas por dinero, o te mueres de hambre. Te queda la opción (muy valiente por cierto), de irte a vivir a otro tipo de sociedad más idílica (quizás la haya) y desarrollar la maravillosa filosofía del Sr. Panikkar.
    Un fuerte abrazo.

  • Hola Fernando, ¿qué tal? Te informo de que he abierto un nuevo Blog (http://noesotroestupidoblogliberal.blogspot.com/) y que, por supuesto, estás incluído en el Blogroll. A partir de ahora volveré a ir comentando =)

    Saludos

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