El saber y la risa se confunden

La risa nunca ha estado lo suficientemente valorada. Parece que ser serio y solemne te confiere una pátina de respeto ante los demás. Sin embargo, las mejores personas que he conocido en mi vida, aquéllas que realmente merecían la pena, fueron siempre seres humanos sencillos que disfrutaban haciendo reír. Reír, queridos amigos, no sólo es síntoma de sabiduría, como apunta la cita de hoy del filósofo austríaco Wittgenstein, sino también una actividad muy saludable.

Reíd cuanto podáis que, para llorar, sobre tiempo. Como siempre, muchas gracias por estar ahí.


risa

2 comentarios

  • Hola Fernando: Me gusta que toques hoy este tema. Cuando era estudiante, un compañero decía que no se puede ir por la vida con la seriedad del burro. Aquello me dio primero que pensar y luego lo he tratado de llevar a cabo, como tú dices, con más o menos éxito. Sin embargo, desde hace unos años vengo observando que se ha puesto otra vez de moda esa “seriedad del burro” que ahora me resulta insoportable hasta tal punto que procuro evitar a los que practican esta “filosofía”.
    Esto del humor y la seriedad se puede comparar con lo que me contaba una amiga:
    -Tenemos un profesor de filosofía genial
    Yo que había oído al profesor de marras le pregunté:
    -Pero tú lo entiendes?
    Mi amiga se quedó descolocada pero fue sincera:
    -No
    -Pues entonces en qué consiste la genialidad de ese profesor?
    Lo mismo ocurre en mi opinión con la seriedad (del burro). Algun@s, para proclamar la excelencia de otra persona proclaman: Es un tío serio! Y de ahí no salen.

  • Domingo

    Algunos nacieron demasiado graves, sí, pero por el extremo tocan con el otro: se ven muy cómicos vistos desde fuera. Es curioso lo del humor. De toda la gente que ha pasado por mi vida tan sólo recuerdo con nitidez a aquella con la que reí a carcajadas a lagrimón vivo. Ni tan siquiera recuerdo con esa precisión a los que me hicieron daño. Si haces reír a alguien o te ríes con él hay muchas posibilidades de quedarse a vivir en su memoria… y a todos nos gusta ser un buen recuerdo.

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