El sentimiento de salud produce salud. El sentimiento de prosperidad produce prosperidad

El sentimiento es la clave para conseguir cuanto necesitamos en la vida, como bien apunta Joseph Murphy en la cita de hoy. Si tú crees en algo pero no sientes que es posible, se estará produciendo un conflicto entre tu creencia (mente consciente) y tu sentimiento (mente subconsciente), lo que provocará que se neutralicen mutuamente.

Por eso, queridos amigos, no basta con creer. Además de creer, hay que sentir hasta el tuétano que ya lo tienes, que lo que deseas ya está aquí, sugestionándote al máximo, Fundamentalmente porque nuestro subconsciente, por increíble que resulte, no distingue entre lo ‘verdadero’ y lo ‘falso’. Si lo engañas a tu favor, creyendo firmemente en ello, notarás la diferencia.

sentimiento

4 comentarios

  • Debo decir que, en principio, la propuesta de Murphy no me acababa de convencer, pero el ejemplo que pones más adelante ( el niño al que se le tacha de inútil a pesar de sus capacidades) resulta convincente. Y lo mismo te digo del momento elegido para la sugestión. Creo que es una de las pocas ocasiones en las que hablas de tus propias vivencias. No insisto, ya sabes lo que opino al respecto.
    PD. Bueno Fernando, parafraseando a la ínclita Cospe, espero que esto sea algo más que una conversación “en diferido”…

    • Jajajajaja. No es una conversación en diferido. En cuanto a las emociones, sigo pensando por experiencia personal que nos condicionan, tanto para bien como para mal. Nuestro cuerpo es inteligente y no sólo entiende lo que nos dicen los demás sino también lo que nos decimos nosotros mismos.

  • Domingo

    Es tremenda la plasticidad de eso que tenemos ahí arriba, encerrado en el cráneo, y que nunca dejará de sorprendernos. Apenas podemos atisbar el potencial de lo que nos traemos entre manos. Yo no sé qué habrá en otros confines del Universo, pero nosotros ya hemos demostrado con creces la singularidad de nuestra especie, para lo malo pero también para lo bueno. Y aún así nos queda mucha sorpresa por delante.
    P.D. Disfruta a orillas del Mediterráneo, Fernando, que hasta los irreductibles necesitamos un descanso. La envidia me corroe. ¡Gozador, so gozador! 😛

    • Ya te llegará el momento de darte un buen chapuzón en el Mediterráneo, que te lo tienes más que merecido.

      En cuanto a la plasticidad cerebral, resulta completamente asombrosa. El problema, como bien apuntas, es que la utilicemos para mal, pues puede resultar devastadora.

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