Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano

En otro podcast anterior os comenté que sin esperanza no se podía vivir. Por eso aquellos seres humanos que como Martin Luther King ayudan a los demás a conservarla, a no perderla, o a recuperarla, siempre podrán estar muy orgullosos de sus vidas. Todos somos uno, amigos, lo creamos o no, y la esperanza que das a otra persona, por pequeña que sea, para ella puede ser más valiosa que el mayor de los tesoros. Vosotros, estando ahí, también lográis que la esperanza no se pierda. GRACIAS.

esperanza

2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *