Jingle Bells

Cuando el pasado viernes me dispuse a abrir el buzón, no podía sospechar la sorpresa que iba a encontrar en su interior. Tal fue mi desconcierto, que llegué a dudar del mes en que vivía. Afortunadamente sólo fue un susto, pues aunque uno se caracteriza por ser muy despistado, todavía no ha llamado a mi puerta el primo alemán. Los […]

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