Tristeza de amor

Ayer, como tantas otras tardes, atravesé el paseo de la Castellana en un autobús de la EMT, aprovechando que no estaban de huelga. Lo hice con la única compañía de mi reproductor mp3, que tanto mitiga la soledad en mis diarios recorridos por la superficie y el subsuelo de Madrid. Viajaba yo disfrutando de Chambao, Shostakovich, Abba…, original que es uno, hasta que escuché la canción que da título a la columna de hoy. Pensé en que cuando el difunto y tristemente olvidado Hilario Camacho la compuso para la serie de televisión, yo contaba tan sólo con diez añitos, y todavía era feliz sin saberlo, pues sólo cuando empiezas a cuestionar tu felicidad tienes la más absoluta certeza de tu desdicha.

Durante unos minutos rememoré sus títulos de crédito, que comenzaban con imágenes del eje Castellana-Recoletos y terminaban con otras del complejo Azca y la torre Windsor, que tan limpiamente incendiaron hace cuatro años. Ese fuego se convirtió en una metáfora de miles de sueños quemados en ese entorno de ejecutivos estresados, que comen de fiambrera mientras se engañan con sueños de gloria y poder, como rezaba la canción. Pero, ¿dónde quedaron los de ser futbolista, bombero, médico, cantante o policía?.

Allá, en nuestra lejana niñez, devorábamos a la par tebeos y meriendas, gozando con infinito placer de las mejores cosas de la vida que además, como cantó Sinatra, son gratis. Pero hoy, sin embargo, vivimos sin tiempo para vivir, asfixiados por un tren de vida que estrangula más que las corbatas con que simulamos ser gente de fiar, pese a haber traicionado los sueños infantiles a cambio de unas ambiciones que probablemente eran de otros, pero nunca nuestras. Y así hemos acabado, engañándonos, consolándonos  creyendo que hemos ganado, que ha merecido la pena arriesgarse a participar de un juego tan cruel, aunque tu espejo esté ya cansado de tantas mentiras.

Creo fue el genial Borges quien hace muchos nos regaló esta reflexión tan hermosa: “Si pudiera vivir nuevamente mi vida me tomaría muy pocas cosas con seriedad: daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres y jugaría con más niños. Pero ya ven, tengo ochenta y cinco años, y sé que me estoy muriendo”. Nadie está seguro de que haya vida después de la muerte, nadie, por eso quizá todo consista en ocuparnos de que exista antes. Quizá todo consista, parafraseando a otro argentino, el maravilloso Facundo Cabral, en dedicar más tiempo “para ver las estrellas con la María en el trigal”, pues hoy todavía podemos hacerlo.

11 comentarios

  • Qué razón tienes. Yo también he reflexionado alguna vez sobre esto que comentas. Me viene a la cabeza el libro de Momo de Michael Ende, leído en aquella infancia, donde todo estaba inundado de los hombres de gris, hombres sin tiempo para nada.

    Saludos

  • Hay que disfrutar de cada momento; de los buenos y los malos momentos. Hay que disfrutar de la vida, hay que ser feliz. Un abrazo.

    "La felicidad; ese es mi único objetivo"

    Andrés’s last blog post..Indie Vol. II: Long Before Rock’N Roll – Mando Diao

  • Yo suelo tener ese pensamiento del que hablas en tu post, en los aeropuertos, no sé por que.
    Me asaltan cada vez que vuelo de Roma a Madrid o viceversa, y recuerdo como Proust, el olor de las magdalenas de mi abuela, los paseos por Serrano con mi padre, los partidos en el Ramiro de Maeztu o las tardes de domingo en el Bernabéu con mis amigos y el correpondiente bocadillo de tortilla.
    Ya lo decía Hilario…."tristeza de amor, un juego cruel, jugando a ganar he vuelto a perder…."

    Coda:
    Una entrada magnífica.

    Gutiforever’s last blog post..Batiendo records

  • Por cierto, Fernando, que se me olvidaba; Hilario Camacho y Eduardo Mallorquí (creador de la serie Tristeza de amor) se suicidaron los dos a los 58 años.

    Gutiforever’s last blog post..Batiendo records

  • celia

    Ay chiquillo, que me has recordado los recreos, el bocata de chorizo con tulipan, aunque al final solo me comia el chorizo, restregado con el tulipán y el pan? "ahhh!!, pues mama no está ya!!", Mortadelo, Zipi y Zape, el botones, y los comics como no, la patrulla X y Spiderman aunque me tragaba lo que me ponían delante, recuerdo a mi madre gritandonos a mi y a mi padre, que se sentaba a mi lado leyendo sus novelas de Marcial Lafuente Estefania, mientras yo deboraba tebeos y comics, y mi madre desesperada porque no ibamos a comer, jeje, es cierto que la vida ahora es demasiado frenetica, siempre corriendo, de aquí para allá, sin parar, sin disfrutarla: Recuerdo una máxima que hice mia y que intento a veces sin exito seguir "Hay que trabajar para vivir, no vivir para trabajar", lo cierto es que hoy vivimos para el trabajo y muchas veces nos olvidamos de vivir. Bicos.

  • A veces da la sensación, rememorando nuestro pasado de luz, color y dulce irresponsabilidad, que lo mejor de nuestras vidas ha pasado ya, pero luego uno, a poco que escarbe en esta jungla de asfalto, encuentra motivos para levantarse un día más y agarrar a la vida por la garganta. Yo soy un sentimental y, como tal, los recuerdos me pesan como losas, forman parte de mi equipaje vital y no puedo, quizá tampoco quiera, desprenderme de ellos. He aprendido a caminar y a volar aun con plomo en las alas. Merece la pena estar aquí y estar vivo, y parafraseando el perfil de tu anterior blog, amigo Fernando, este es el mundo "que nos ha tocado malvivir pero del que nadie se quiere marchar". Y es que el hombre está compuesto de un 90% de agua y un 10% de esperanza, que es la que tira de nosotros.

    Domingo’s last blog post..Ni rastro de la Champions League

  • Emilio Fuentes Romero

    Hola, Fernando:
    Acabo de recordar en mi trabajo tu página. No tengo tiempo para leer. Tan sólo es para saludarte. He leído tu comentario sobre elpais. Ya mismo vuelvo. Un abrazo: emilio

  • Hay que disfrutar de este día como si fuese el último.Yo como católico creo en que hay vida después de la muerte y como Ser Humano no me puedo plantear que vaya a dejar de existir.

    Saludos.

    Pd: te he agregado a mi blogroll

    José’s last blog post..JOSÉ BONO Y EL CONGRESO. SORAYA: PRESA DE LA COPE

  • Mayte

    Lamento no haber leído antes tu magnífico artículo, porque aunque me ha hecho sentir añoranza de mi escasa y corta infancia, también me ha ayudado a levantar un poquito la cabeza esta mañana de viernes, y pensar que ya me queda poco para salir de mi trabajo y pasar un estupendo fin de semana.  Aunque no tenga planes maravillosos para este sábado y domingo, para mí siempre son estupendos estos días porque los paso en compañía de mi pareja, y eso ya los hace especiales.

    Me has recordado a mis tardes al regreso del cole, tomándome un vaso de leche con pan untado en mantequilla y mojado en la leche, mientras devoraba mis libros de aventuras de Los Cinco, Los Siete Secretos y todo aquello que cayese en mis manos.  Solitaria infancia la mía, algo extraña, pero no por eso menos entrañable.
    Gracias por retornarme a esos tiempos aunque sólo hayan sido unos minutos.

  • Se me ocurre que a quien le apetezca seguir la idea, se podía éste 16 de agosto en todos los blogs o muros de facebook, colgar el vídeo de una de las canciones de hilario y la letra, la que más nos guste, en su honor, así ese día estará vivo en la memoria de los que realmente entendimos su sencillez como un lujo en medio de la superficialidad de la apariencia. http://des-a-nudados.blogspot.com/2009/06/al-final-del-viaje.html .Saludos.

  • alicia

    Se me ocurre que a quien le apetezca seguir la idea, se podía éste 16 de agosto en todos los blogs o muros de facebook, colgar el vídeo de una de las canciones de hilario y la letra, la que más nos guste, en su honor, así ese día estará vivo en la memoria de los que realmente entendimos su sencillez como un lujo en medio de la superficialidad de la apariencia. http://des-a-nudados.blogspot.com/2009/06/al-final-del-viaje.html .Saludos.

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