“Vivir ya no es vivir, es saber cómo vivir”

El diario EL MUNDO incluye en su edición dominical una entrevista a José Mourinho. De toda la charla, me quedo con este fragmento:

“Hay muy poca gente que tiene como principio fundamental la verdad. (…) Es precisamente al revés: sé hipócrita, no digas lo que piensas, no seas sincero, no seas honesto, piensa en sobrevivir como sea. Vivir ya no es vivir, es saber cómo vivir. Yo puedo estar equivocado, pero siempre diré lo que pienso, lo que siento, sin temor a las consecuencias. Y eso no lo perdona mucha gente. Yo no voy a cambiar nunca. Sí, tendría que haber vivido hace cien años.”.

Como comprenderás, no quiero dedicar este artículo al fútbol, ni siquiera al polémico entrenador del Real Madrid. Sin embargo, creo que estas declaraciones invitan a una profunda reflexión. Por mi experiencia personal de 36 años de vida, puedo asegurar que comparto plenamente dichas palabras. Cada uno es como es, y servidor también está acostumbrado a vivir diciendo lo que piensa porque me parece lo natural, y porque como no me gusta que me engañen, intento no engañar a nadie. Pero por tener esta manera de ser, quizá también por ingenuo, he sufrido unos desengaños monstruosos. En cualquier caso, me resisto a aceptar que “Vivir ya no es vivir, es saber cómo vivir.”.

Muchos expertos en este juego de la vida me considerarán un cándido, pero mucho más triste todavía es vivir con una máscara puesta, fingiendo ser lo que no eres. Debe de ser terrible ir siempre por el mundo interpretando un personaje para poder sobrevivir, como si estuviéramos en una jungla. Y si la tierra fuera realmente una jungla, ¿no se debería a que nosotros, los seres humanos, nos hemos transformado en unos desalmados, dispuestos al ‘todo vale’ con tal de llevarnos el gato al agua? Esa gente interesada, cínica e inmoral, que te engaña conscientemente y que considera a sus prójimos simples presas a las que abatir, en el fondo me da una profunda lástima, pues no son más que almas podridas. La sociedad se está corrompiendo hasta tal extremo que ya (casi) nadie es lo que parece, y así vamos apañados. Conmigo que no cuenten.

5 comentarios

  • La cita está bien…sobre todo cuando dices lo que piensas y no mientes al citarla
    Permíteme que dude muy mucho de la supuesta sinceridad del autor de dicha cita
    Con respecto a ti…mucha suerte en tu deambular por este mundo. La vas a necesitar.
    Y no te pongo ejemplos del día a día en el que todos mentimos (a un agente en una multa de tráfico, en el banco si necesitas un crédito (ah..que esto es ciencia ficción….) bueno, quédate con la multa)
    😉

  • Yo cada día estoy más convencido de la teoría del zoólogo Konrad Lorenz cuando decía “creo haber encontrado el eslabón perdido entre los animales y el homo sapiens, somos nosotros”.
    Hemos sustituido los valores tradicionales por otros como la hipocresía, la mezquindad, la avaricia…

    Un abrazo

  • Mayte

    A veces, decir la verdad es peligroso pero, tal vez por cuestión de higiene mental, resulta conveniente que lo practiquemos siempre que podamos. Ya sabemos lo que nos podemos encontrar pero, ¡se queda uno tan bien diciendo lo que piensa!

  • Llevar una máscara, interpretando lo que uno no es, fingiendo decir una verdad que no es cierta, maquillando palabras, hechos, datos… es vivir en un mundo lleno de fantasías y mentiras. Y es cierto ese refrán que dice que se coge antes a un mentiroso que a un cojo. No me gusta esta táctica, me gusta la gente que no se esconde detrás de una máscara, que es transparente, que no finge personalidades, ni hechos que son inciertos, porque yendo con la verdad, es de la única manera de poder estar en paz con uno mismo para ser feliz.

    Un beso.

  • Me gustó mucho el título. Creo que no son solo los niños los que tienen que aprender de los adultos. Definitivamente tenemos que aprender mucho de los niños, su sinceridad y pasión… ellos si saben lo que es andar sin máscaras

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